AMADO DIOS, te pido que me protejas incluso de lo que no veo venir. Pon tu mano sobre mi cabeza, tu paz sobre mi pecho y tu luz sobre mi camino. Que ningún mal me alcance, que ninguna palabra malintencionada me detenga y que ninguna preocupación me robe el sueño. Amén
Efesios 1:13
[13] En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,