Soy una persona muy observadora, así que sí; sí escuché, sí lo vi, sí me di cuenta, sí lo capté, si lo noté, sí lo presentí, SÍ supe lo que pasaba, SÍ lo vi venir. Que haya decidido quedarme en silencio, es algo completamente diferente.
Tengo la MALÍSIMA costumbre de ser una persona tan observadora, que puedo notarlo TODO. Los detalles, los gestos, las palabras no dichas, las acciones... Y aunque nadie me diga que algo cambió, yo ya lo sé. Me rompo sola el corazón con mis propios pensamientos, y eso es lo peor.
No dejo de pensar en lo difícil que tiene que ser para algunas personas sentarse esta noche a la mesa con alguna silla vacía, con el corazón roto o para aquellas que están solas. Mucha fuerza para todas ellas.