Adorni es el fenotipo de lo peor de la raza humana: Pelado, panzón, cara de boludo, poca motricidad, anatómicamente raro, sin carisma, pinta de cornudo. Solo en una Argentina distopíca como la que vivimos este tipo puede cancherear a la gente y ser corrupto con un sueldo de 8 millones.
Todos los comentarios de trabajadores a favor de la Reforma laboral son del estilo "yo ya estoy precarizado, no me afecta que todos los demás lo estén". Esa es la clase de gente que vota a Milei. No aspira a estar mejor. Está resentida y quieren que todos estén igual de mal.
Es espectacular. El tipo acusó a cada artista del país de vivir del Estado, y termina haciendo una muestra de fin de año para cumplir su sueño de cantar con público, con la plata del Estado.
El presupuesto de balas de goma se gastó todo en jubilados, discapacitados y médicos del Garrahan. No alcanzó para frenar una batalla campal entre barrabravas, una pena che.
Acerbi, un central italiano de 37 años acusado de racista, se para de delantero y la clava al ángulo. Es todo lo que queremos. Esto es el fútbol, se me caen las lágrimas.