Fátima Báñez estaba sentada en el Consejo de Ministros en el año 2011 con el gobierno de Mariano Rajoy donde se aprobó reducir drásticamente el presupuesto en mantenimiento de infraestructuras ferroviarias y así ha seguido desde entonces.
Seguramente jamás pensó que moriría en un accidente ferroviario como consecuencia del deplorable estado de la red ferroviaria fruto de aquella decisión y su mantenimiento en el tiempo por los diferentes gobiernos. Hoy se encuentra entre las víctimas de la tragedia del accidente de Toledo.
Cuando desaparezca Sánchez y este tío tenga que volver a la cloaca, espero que la derecha no vuelva a acogerle en su enésimo cambio de chaqueta. Como periodista es basura pero como persona os aseguro que es mucho peor. Y sabiendo el padrino que tiene, ha aprendido del mejor.