🇫🇷 Francia y 🇪🇸 España solo se han enfrentado UNA vez en un Mundial: octavos de final de 2006, y Francia ganó 3-1 🔥
Hoy buscan repetir la historia rumbo a la final. ¡Vamos Francia! 🇫🇷⚽
#Mundial2026#FRAvsESP
Francia ha llegado a las últimas 2 finales de Mundial (2018 🏆 y 2022 🥈). Hoy va por su TERCERA final consecutiva, algo que nadie logra desde Brasil en los 90s.
¿España le corta la racha? Yo no lo creo 😏🇫🇷
#Mundial2026
Esto no es un caso aislado, es la prueba de que el control interno en las instituciones públicas panameñas es un cascarón vacío. #Panamá#operacionpandora#fraude#DGI
Si en la DGI, la entidad que debería tener los controles más blindados del país, un grupo de funcionarios pudo borrar pagos y robarse $40 millones sin que nadie los detectara por meses, no me quiero imaginar cuántas "Pandoras" siguen abiertas ahora mismo en el resto del Estado.
En resumen: no robaron un banco a mano armada. Entraron a un sistema digital, borraron con un clic pagos que ya estaban hechos, y vendieron ese dinero fantasma como si fuera real. Así de simple, y así de grave, fue el fraude a la DGI. 📉
#Panamá#OperaciónPandora#DGI
🚨 HILO: Te explico el fraude de $40 millones (o más) que acaban de destapar en la DGI de Panamá, la "Operación Pandora", sin tecnicismos. Si alguna vez pagaste un impuesto en Panamá, esto te interesa. 🧵👇
Cargos: crimen organizado, corrupción de servidores públicos, falsificación de documentos, estafa y blanqueo de capitales. 13 quedaron con detención provisional, 3 con arresto domiciliario. El caso sigue abierto y la Fiscalía no descarta más implicados, empresas y familiares.
La investigación arrancó en 2024 por una denuncia anónima. El 8 de julio de 2026 cayó la red: 16 personas aprehendidas (9 funcionarios de la DGI, 1 exfuncionario, 6 particulares), con más de 25 allanamientos en Panamá, Panamá Oeste, Colón y Coclé. La Fiscalía busca a 19 en total
💰 Las cifras: la Fiscalía calcula un daño de al menos $40 millones al Estado; otras auditorías hablan de hasta $80 millones. Se hallaron movimientos individuales de $21M, $12M, $10M y $4.4M, y una sola persona recibió transferencias por más de $22 millones.
El dinero de esas ventas se movía por cuentas bancarias que la Fiscalía llama "canastas": cuentas puente donde entraban los fondos antes de repartirse entre los miembros de la red. Así se lavaba y distribuía la ganancia ilícita.
Con el control de esos créditos fantasma, la red los vendía a su valor real, en dólares, a una entidad crediticia en Panamá, como si fueran créditos genuinos. El comprador pagaba por algo que nunca debió existir.
Para que nadie lo notara, además cambiaban el correo electrónico registrado del contribuyente y hasta el representante legal de la empresa en el sistema. Así el dueño real de esos "créditos fantasma" ni se enteraba de que existían.
Ese pago, que ya estaba usado y cerrado, ahora aparecía en el sistema como "pago no aplicado", es decir, como si fuera un crédito disponible a favor de alguien que en realidad ya no tenía nada pendiente. Inventaron dinero que no existía.
Con ese acceso, "borraban" el registro de que ese pago se había aplicado. Es como si alguien entrara al cuaderno de cuentas y tachara la anotación de "pago recibido", dejando escrito "este pago aún no se ha aplicado".
Aquí entra el fraude: según la Fiscalía, funcionarios de la DGI con acceso al sistema E-Tax entraban a las cuentas de contribuyentes que ya habían pagado sus impuestos por completo. Gente que ya había saldado todo, sin deber nada.
Ese crédito normalmente se usa para descontar impuestos futuros, o incluso se puede vender o ceder a un tercero (así funciona legalmente en Panamá). El problema no es que existan créditos, el problema es de dónde salieron estos.
Ahora la parte clave: el "crédito fiscal". Imagina que le pagas de más a una tienda sin querer. Esa tienda te debe la diferencia. Eso es, en esencia, un crédito fiscal: plata que ya pagaste de más y que el Estado te debe a ti.
Primero lo básico: la DGI (Dirección General de Ingresos) es la oficina del Estado que cobra los impuestos. Tiene un sistema digital llamado E-Tax 2.0, algo así como el "estado de cuenta" de cada contribuyente: cuánto debes, cuánto pagaste, cuánto te sobra.