Subo al subte para volver a casa luego de un día agotador, sube un niño a hacer una performance hermosa para ganarse unos mangos, no solo le colabore, sino que lo invite a comer un Pancho y una coca. Hablamos 45 minutos parados en Retiro.
Hoy, no voy a dormir a mi hija porque me perdí un tren y cuando llegue ella va a estar calentita en su cama, durmiendo como debería estar este niño de 10 años. Algún día lo entenderá.
Cuando me fui me dijo “que dios te bendiga y te dé el doble de lo que me diste a mí” no le di nada más que $500, un pancho, una coca y TIEMPO. De las tres cosas, él me agradeció el tiempo. Me agradeció que no lo hice invisible. Que lo vi, que lo escuché y que le preste atención. “La gente me ignora, es como si no me vieran, a veces te colaboran y muchas no… igual sé que no hay plata, yo sigo haciendo lo que me gusta, canto”
Subí al tren y llame a mi marido llorando para contarle. Se me estrujó el alma, volví con el corazón retorcido pero con más fuerzas que nunca. Es por ellos. Ni por mi que ya tuve y tengo todo, ni por mi hija que tiene oportunidades, es por ellos.
@ohdior@pedidosya@dzapatillas Me paso exactamente con un pedido que realice, con productos faltantes, en mal estado y no se hacen responsables. Creo que en vez de generar ganancias haciendo su trabajo, la generan de esta forma. @pedidosya