Cuando blair le dijo a chuck “no actúes cómo si no hubiera luchado por ti, lo hice, mucho y durante mucho tiempo, así que por favor perdóname si estoy exhausta ahora que terminamos” sis i really felt that shit.
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
1 grupo d conocidos irán a 1 retiro a valle d bravo a "rezar" x los damnificados d Venezuela
y si van y ayudan mejor?
sale muy caro ir hasta allá
vende tu CEL d última generación y alta gamma y chance y te alcance
Dios los ayudará
valen mas las manos que hacen k las k rezan
“Palm it.” Almost every surgeon has heard it in training.
Palming — the power grip — means holding a needle driver in the palm rather than threading fingers through the rings. It’s passed down as a marker of technical fluency: smoother movement, freed-up fingers.
But the history tells a different story. Dr. Frederick Coller, Chair of Surgery at Michigan, popularized the technique — not by design, but by necessity. He developed arthritis and could no longer tolerate the ring grip. He adapted. The field followed. Picture by Dr Geeta Lal
No quiero conocer más personas por apps como Tinder y Grindr... Quiero que alguien me tire los perros en el gimnasio, en el supermercado, en un barcito, o sea, EN LA VIDA REAL.
¿Cómo se hace para conocer gente en modo vintage?
Mujeres y porno gay
Este artículo es un comentario-resumen del libro de la criminóloga británica Lucy Neville (Girls Who Like Boys Who Like Boys, 2018), una de las pocas investigaciones académicas que existen sobre el tema.
Neville analiza un fenómeno sorprendente y poco estudiado: el elevado consumo de pornografía gay (hombres teniendo sexo con hombres) por parte de mujeres heterosexuales. Los datos de Pornhub y otras plataformas muestran que esta categoría es una de las más vistas por mujeres, llegando a ser especialmente popular entre las mayores de 45 años. Este interés se extiende también a novelas, fanfics, mangas Boys Love y otros contenidos eróticos centrados en relaciones homosexuales masculinas.
Entre las principales razones que las mujeres mencionan en las entrevistas y encuestas destacan: el doble atractivo de ver a dos hombres atractivos, la percepción de mayor autenticidad (erecciones y orgasmos reales), la ausencia de mujeres en la escena (evita comparaciones corporales), una menor sensación de explotación y la combinación de sexo intenso con intimidad emocional. Un pequeño porcentaje también reconoce un componente sádico o de venganza simbólica al ver a hombres en posiciones sumisas.
En resumen, el porno gay consumido mayoritariamente por mujeres heterosexuales funciona como una fantasía femenina que les permite disfrutar de la masculinidad elevada al cuadrado, sin la interferencia o competencia de otras mujeres. El artículo destaca que este fenómeno, aunque importante, sigue siendo poco investigado por la academia.
Terminé HALF MAN y francamente fue desesperante ver lo autodestructivos que llegan a ser los personajes dependientes, competitivos y carentes de una verdadera red de apoyo.
Me dejó con ganas de besarle el cerebro a Richard Gadd y, de paso, darle el Emmy.
A ver mis geys, veo que andan bien perdidos cuando hablamos de heteronorma y hasta piensan que uno los está insultando al usar esa palabra o que a huevo se les pide que sean afeminados. No, bebas.
El problema no es ser masculino. El problema es el paquete ideológico que viene con esa masculinidad que es parte de la heteronorma, ese sistema de creencias sociales que solo considera la heterosexualidad y hombre/mujer cisgénero como lo único válido.
Puedes ser gay, masculino, barbón, pelo en pecho, voz grave, ir al gym, no tener pluma y aun así entender que la masculinidad es una construcción social, que lo femenino no es inferior, que la lucha trans es tu lucha. Eso es posible. Créanme.
El problema es cuando la heteronorma no es solo una expresión de género sino una lealtad al sistema machista. Cuando ser masculino viene acompañado con el desprecio a lo femenino, distancia de las luchas trans, y necesidad de aprobación heterosexual.
Eso ya no es identidad. Ahí sí ya es ideología.