Solo una vez en la vida aparece una mujer que te cuida con un amor parecido al de una madre, que te deja quebrarte frente a ella y aún así te sigue viendo fuerte. Una que empuja tus sueños, no tu billetera. Una que no te necesita rico, te necesita presente. Una para la que tu paz vale más que la suya. Y el día que no sepas cuidarla y la dejes ir, no importa cuánto tengas, te quedarás vacío de lo único que realmente importa.