Hoy, Miércoles de Ceniza, comienza el camino cuaresmal. Les deseo a todos ustedes que vivan este tiempo con auténtico espíritu penitencial y de conversión, como un regreso al Padre que nos espera a todos con los brazos abiertos.
A veces podemos pensar que estamos solos ante las dificultades. Pero el Señor camina a nuestro lado, incluso si no interviene enseguida, y si seguimos adelante nos abrirá un camino nuevo.