Se distinguen fuentes de financiamiento internas, que operan con recursos del mercado local, y externas; las primeras incluyen bancos y entidades financieras cuya estructura depende de la regulación y políticas económicas de cada país.
La flora y fauna silvestres son recursos naturales que el ser humano utiliza directamente o transforma en bienes, como praderas para producción de carne y bosques como materias primas; en conjunto, cubren cerca de la mitad de la superficie terrestre (21% praderas y 30% bosques).
Las instituciones bancarias ajustan sus políticas según el contexto y regulaciones vigentes, que suelen limitar su autonomía, aunque también les brindan ciertas garantías y seguridades propias del sector.
En finanzas, “préstamo” refiere a un compromiso crediticio con devolución en cuotas o al vencimiento, con interés. En la práctica, se asocia a operaciones de mediano y largo plazo, mientras que las de corto se identifican por su forma (descuento, anticipo, descubierto).
En operaciones de largo plazo, los límites legales de crédito a un solo cliente suelen sortearse mediante la participación de varios bancos, que distribuyen la operación y comparten el riesgo.
Dentro de los intermediarios financieros, los bancos cumplen un rol central al captar y transferir recursos, aunque esta función también se extiende a seguros, sociedades de capitalización y otras entidades vinculadas al financiamiento.
Las acciones preferidas son una forma híbrida de financiamiento que, aunque legalmente integran el capital social, combinan características diferenciadas frente a las acciones ordinarias.
El mercado de estas acciones de rendimiento fijo es limitado y orientado a inversores institucionales, ya que son sensibles a subas de tasas y la falta de dividendos obligatorios reduce su atractivo para inversores privados.
El crédito comercial se define por su costo basado en descuentos por pronto pago; su forma más común es la cuenta corriente, donde el proveedor permite pagar compras en un plazo acordado hasta un monto determinado.
La concepción más difundida sostiene que el crédito comercial surge de las propias operaciones, como una fuente espontánea no negociable en los términos habituales de la deuda.
La ley argentina permite acciones preferidas rescatables y su conversión en ordinarias, debiendo definirse condiciones y plazos para esa transformación.
Se toma la sociedad anónima como referencia para analizar aportes de capital por sus características —acciones preferidas, transferibilidad y presencia en mercados—, aunque sus conclusiones financieras son aplicables, con límites, a otros tipos societarios.
Se exige suscripción total previa, se prohíben acciones bajo la par, se permite emisión con prima para reserva y se establece igualdad de valor, con derechos uniformes dentro de cada clase.
Las acciones representan capital y otorgan derechos, principalmente el control de la sociedad a través de directores elegidos, quienes gestionan la empresa aunque deleguen funciones en administradores.
La depreciación contable implica reducir el valor de un activo y crear una reserva, pero no significa que el dinero esté disponible. En la práctica, esos fondos suelen utilizarse dentro de operaciones de la empresa y no se mantienen separados ni destinados a un uso específico.
Las reservas son utilidades retenidas sin capitalizar, creadas para distintos fines; algunas cuentas llamadas reservas en realidad corresponden a previsiones o provisiones que se deducen de las utilidades.
La depreciación representa la pérdida de valor de los activos con el tiempo por causas físicas, económicas o de agotamiento, generando financiamiento disponible al ser imputada como gasto.
El financiamiento interno de la empresa proviene de las utilidades retenidas, diferenciando entre utilidades contables y utilidades financieras disponibles.
Hemos visto que las utilidades son en definitiva las únicas generadoras de autofinanciamiento y por ende productoras del enriquecimiento de la empresa por propia capacidad.
El patrimonio neto garantiza la solvencia de la empresa; si es insuficiente, los acreedores exigirán mayores garantías y serán más reacios a financiarla.