La falta de comunicación abre la puerta a la imaginación, la imaginación inventa, exagera, distorsiona. Y el corazón sufre por cosas que tal vez ni siquiera existan.
Uno de mis "no negociables" es que no importa lo mucho que te quiera o me gustes, te voy a dejar en paz en el momento que me hagas sentir que yo no te importo