Es una buena opción pero me resulta aburrido pelear con débiles como tú.
— Golpeó la mesa y acto seguido señaló a la rubia con el dedo índice de su diestra. —
Entrenaremos en el bosque durante un mes, ahí seguro bajas de peso pues tendrás que cazar tu comida.
━Volvía a enfadarse y mostrar en su rostro una mueca de disgusto. ¿Por qué la manía de llamarle "gorda"?
Respiró. Pese a todo trataría de seguir con los intentos de evitar un conflicto con el God Slayer. Al menos el rubio había hecho el pedido de ambos. Restaba +
¡Carne! Yo quiero enormes trozos de carne asados... Quizá tú pidas lo mismo ¿Verdad, gordita?
— Río con evidente burla; la mesera tras anotar en su comanda optó por retirarse para ordenar al cocinero comenzara con su trabajo. —
Descuida, cuando quieras bajar de peso te ayudo.
Uh...
—No sabía cómo responder a ello, era difícil lidiar con la superioridad del rubio.
Le alivio que el tema cambiará a ordenar la comida. Retomando el ánimo pensaba en qué elegir.—
Creo que yo tomaré...
Me enferma verte fingir bondad... Deberíamos guiarnos por nuestros instintos.
— Agregó con insistencia, su expresión burlona resaltaba en todo momento. —
¿A caso no hay alguien a quien quieras liquidar? ¿Dejarás que pisoteen tu orgullo?
Realmente querías matarlo ¿verdad?
- Se acercó más a ella, le observaba fijamente, de manera fulminante. -
No puedes negar tu naturaleza, eres una asesina, tu esencia es oscura... Deberías dejar de engañarte.
- Le dijeron que Natsu no le podía comer la flama y el desgraciado se la comió entera.
Le dijeron que Zeref estaba mimido y no se pondría bravo, pero lo hizo explotar; puras mentiras. - (?)
¿Huh? Yo no engordo, soy un ser superior después de todo.
- Expresó con evidente soberbia aunque algo de razón tenía pues sus rigurosos entrenamientos lo mantenían en excelente forma. -
Ahí viene la mesera, ordenemos.
¿Gordos?
—Repitió con confusión la parte que había logrado escuchar. Ello luego de buscar por el lugar al excéntrico rubio.—
¿Acaso quieres engordar?
—Preguntó haciéndose la despistada. Preferiría pensar aquel era el tema a que, de nuevo, hicieran burla de su cuerpo.—
Hace tiempo hubo un sujeto que ocasionó un caos en Fiore, Fairy Tail estuvo inmiscuido como siempre y tu séquito también...
- Hizo una pausa, le gustaba la expresión de sorpresa e intriga en la mayor. -
Pudiste resolverlo rápido pero dudaste a la hora de matar y fue peor.
¡Uhehaha!
- Soltó una abrupta carcajada. -
No te confundas, tu vida me importa poco o nada. Simplemente digo que desperdicias tu talento salvando gatos y asustando ladrones.
- Volvió a girar hacia ella, le observaba fijamente a los ojos. -
Escuché un rumor, te has hablandado.