Amante incondicional de la Música y el Cine, truchimán, Sediento de conocimiento, inconforme con la sociedad que construimos. Emocionado frente a la humildad.
Las Desenganchadas:
Jason Weeden describe y tipifica aquí un nuevo subgrupo de mujeres al que ha bautizado como las Desenganchadas. Según su relato, no encajan en los perfiles que él usaba hasta hace poco para explicar cómo se combina el nivel socioeconómico con el estilo de pareja y de sexo: ni las que van mucho de fiesta y cambian de relación (Freewheelers), ni las que reservan el sexo para un matrimonio estable y con hijos (Ring-Bearers), ni las mezclas de ambas (Mixers), ni siquiera las que él llamaba Sideliners: mujeres a menudo religiosas que se quedaban en la “fase de abstinencia prematrimonial” esperando a la persona adecuada y que, al final, no llegaban a entrar en el juego.
Las Desenganchadas se parecen a esas jóvenes abstinentes en una cosa: evitan en gran medida la fiesta, el ligue y el sexo ocasional. Se diferencian en casi todo lo demás. No son religiosas -o lo son mucho menos-. No pretenden tener hijos, o pretenden tener muy pocos. Y no están esperando a “él” ni, en la mayoría de los casos, a “ella”. Tampoco están en el banquillo a la espera de que las llamen al campo. Simplemente no quieren jugar. Weeden resume el perfil en una fórmula: baja fecundidad, secularidad, sobriedad y, con frecuencia, identidad queer junto con poca o ninguna actividad sexual: las “vírgenes queer” de un patrón que antes era raro.
Ese paquete, dice, empieza a verse a finales de los 2010 y se dispara a principios de los 2020, sobre todo entre mujeres jóvenes. En la oleada 2022-2023 del NSFG aparecen a la vez tres cambios grandes respecto a 2011-2019: menos identificación heterosexual, menos religiosidad y menos intención de tener hijos (o de tener muchos). Acompañan caídas más modestas en ligue, fiesta, cohabitación y matrimonio. El resultado es una combinación que a Weeden le resulta extraña si se mira con las lentes de antes: más diversidad de orientación sexual y menos sexo en general así como menos religión sin el libertinaje que solía ir asociado a soltar esas ataduras.
Para él, eso cambia el sentido de la abstinencia. Cuando la que no tenía sexo era una mujer religiosa, atraída por hombres y con ganas de hijos, la espera formaba parte del mercado matrimonial: se ofrecía compromiso alto y se buscaba un matrimonio duradero. Cuando la que no tiene sexo no es religiosa, no quiere hijos y no está buscando pareja, ya no es una jugada dentro del juego. Es un desenganche.
Weeden no afirma saber aún cuánto hay de fenómeno real y cuánto de artefacto de las encuestas (el NSFG tiene problemas metodológicos porque pasó a ser sobre todo online y la respuesta se hundió). Sí sostiene que el giro es demasiado grande y demasiado anterior al COVID como para despacharlo solo con el sesgo de la muestra. Y que, si el patrón se consolida, sus explicaciones anteriores de la baja fecundidad -fracasos de estrategias de pareja, no un rechazo deliberado a entrar- quedan incompletas.
https://t.co/IjPISdBn0L
Increíble que una cadena alemana cubra de forma más completa la realidad de nuestro país sobre un tema que los matinales y programas de televisión abierta sencillamente ignoran.
Caso SARTOR: La 8º Sala de la Corte de Santiago confirmó la prisión preventiva para los hermanos Larraín Mery y Yáñez.
El tribunal de alzada capitalino apuntó a “la pluralidad y reiteración de los delitos, la magnitud patrimonial y la extensión temporal”
@EstaPasando_CL
¿Cuál ha sido el mayor avance médico de los últimos 250 años? Muchos expertos lo tienen claro: las vacunas. Han transformado la historia de enfermedades como la viruela, la polio, el sarampión o el VPH y han salvado millones de vidas en todo el mundo.
Pls be aware there is an imposter TikTok account with the handle @ juliadoyleofficial pretending to be me. My only tiktok account is @ juliadoyle17 and insta @ ju1iadoyle Pls stay safe & do not share any personal information or send money to anyone claiming to be me.
Se acaba de rechazar el artículo 8 de la reforma tributaria de Kast, que pretendía que obras de autores chilenos fuesen ocupados para alimentar modelos de inteligencia artificial sin consentimiento de sus autores.
Logramos rechazar en Comisión de Hacienda el artículo 8 sobre propiedad intelectual de la ley de súper ricos.
Quedamos aún más preocupados tras escuchar al ministro Quiroz y a su equipo: ausencia de consentimiento de las y los creadores, falta de claridad institucional y un Informe Financiero sin antecedentes suficientes para evaluar seriamente los impactos de la medida.
No se puede legislar improvisando.
Obligar a vivir no es intervención terapéutica cuando estamos en contextos de sufrimiento con pronóstico irreversible y el paciente presenta autonomía. La incapacidad moral de tolerar el sufrimiento ajeno no está por encima de los derechos de las personas a decidir sobre su vida