Bañarse sirve para todo. Para despertarse. Para sacarse el frío o sacarse el calor, para pensar, para no pensar, para pasar el tiempo, para hacer tiempo. Para distraerse. Para escuchar música y cantar en paz. Cómo puede haber gente que no le guste bañarse?
Elegí MI PAZ. Dejé de estar siempre para todos,de cargar problemas que no eran míos,de salvar situaciones ajenas como si fueran propias. Empecé a ayudarme a mí,a poner límites sin culpa.A varios no les gustó,pero no vine a sostener el caos de otros, abrazo mucho esta versión mía.