Alguien me dijo ayer que cuando se siente nervioso por probar algo nuevo y su corazón comienza a latir muy rápido, lo llama su “aplauso interno” porque su cuerpo lo está animando, y creo que ese es el mejor ajuste narrativo de la historia.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.