Es tan fantástico lo que genera nuestra Selección que ni nos acordamos de que hoy es lunes. Salir un lunes a las 16 hs a la calle todos contentos, con una sonrisa. 🇦🇷🩵
No solo me parece fantástico sino además hermoso y necesario el hecho de vivir en un país que se paraliza por completo por un partido de fase de grupos
🌸El segundo hijo es el guardián del alma de mamá. Nace con la inocencia que ella perdió en el camino. A veces se vuelve su compañero emocional, otras, su espejo más luminoso.
Su verdadera misión no es sanar lo que falta, sino recordar el amor que siempre estuvo ahí. Porque cada segundo hijo trae consigo una promesa; la de liberar la alegría que el linaje olvidó. Restaurando un amor interrumpido, y recordar a mamá el camino de la ternura.
El segundo hijo nace con una energía dual: sensible y fuerte, libre y leal, como si necesitara mantener la armonía entre lo que fue y será.
El segundo hijo suele estar más vinculado al linaje materno, con la misión invisible de sostener lo que mamá no pudo sostener. Otras veces, con la misión de acompañarla emocionalmente como si fuera su compañero del alma.
Si el primer hijo fue mujer y el segundo es varón, él puede sentirse inconscientemente por el sistema a ocupar el lugar del primogénito.
Si ambos son mujeres, la segunda puede heredar una energía masculina más activa, esa que proviene de mujeres que debieron la familia sin apoyo. Mujeres que aprendieron a ser fuertes cuando la vida no les permitió descansar.
El segundo hijo encarna algo sagrado: la libertad del alma que mamá tuvo que esconder. Ese hijo desafía, y que ríe fuerte, vino a recordarte quién eras antes de las heridas, antes de volverte adultas.
Con él aprendes cómo volver a vivir. Cuando lo miras con gratitud y no con exigencia, la relación se transforma: ya no es un hijo que viene a reparar, es un hijo que te libera.
El segundo hijo llega para abrir espacios donde el alma de mamá se había cerrado.