Lo cuidé, lo amé, le fui leal, no era interesada, nunca me importó si tenía dinero o no, le demostré una y mil veces que quería que fuera él, le dí cada parte de mí, lo acompañé en muchas cosas y me ponía feliz al verlo feliz a él consiguiendo lo que quería, rezaba por su bienestar siempre quise que estuviera bien. Supongo que a veces dar mucho también es malo...
Sábado, yo tenia que bailar en los carnavales, mi novio se quedó en casa cuando volví había tendido la cama, limpiado la cocina, barrido y hasta me cambió el foco.
Le pido casamiento yo a él ya fue..
la intuición de las mujeres es salvaje. Nosotras decimos "algo no anda bien" y dos días después vemos exactamente lo que nuestro instinto intentaba decirnos