Tal vez no lo notas aún, pero tú eres la primera mujer en tu árbol familiar que se escucha, se elige, se honra y se ama sin pedir permiso.
Así también se sana el linaje.
Así también se libera la historia.
Tengo una duda y es que no sé si hace muchos inviernos que no hacía tanto frío o si yo estoy más grande y no regulo bien la temperatura. La certeza: no aguanto más este frío de mierda.