Qué bonito es llegar a esa etapa en la que alguien te dice “ya viste que subió tu ex” y tú respondas sin pensar “mira lo que suba esa piruja me vale verga”, significa que tu corazón está sano, porque hasta de un buen culo se olvida un hombre como Dios manda.
A la única gente que yo tengo envidia es a la que está haciendo fila con su pasaporte en la mano para subirse a un avión e ir a un destino que la haga muy feliz