Hola, gracias por darme vida, por una vida cómoda y permitirme estar con mi familia. De corazón, gracias por todo.
En la cotidianidad olvido esta gratitud que siento y me dejo llevar por mi inmadurez. Discúlpame.
La inspiración volvió y es probable que su ausencia solo haya sido producto de mi "estabilidad".
El otro no volvió, ese se perdió y se lastimó,
se corrompió y se llevó mi corazón.
Y ya no me nace un interés
no buscaré algo que se perdió en el ayer.
Te imagino con un aura majestuosa,
mejor que lo que las religiones describen.
También te visualizo humilde
permitiendo que otros te miren.
No sé qué pedirte,
creo que no quiero verme hacerlo.
He venido a contarte,
el camino es tan desconocido
que me encojo al verlo.
Me pide calma una persona que critica todo lo que hago y lo que no.
Me pide fe una persona que siempre es capaz.
Me pide amor y paz una persona a la que siempre he hecho menos. La misma que veo en el espejo.