No entiendo en qué momento pasé de sentir que tuve un día de mierda, a tengo una vida de mierda.
A nadie le importa, y está bien, a nadie debería importarle.
Recordé, alguna vez me preguntaron, ¿cuál es el grito de ayuda más triste? Ahora se que es pedir un abrazo y ser ignorado
A los hombres nunca se les permite sentirse mal, estar mal económicamente, ni quejarse de nada. Siempre tienen que ser fuertes, aparentar que nada les duele, cargando con una responsabilidad en la que jamás pueden mostar su vulnerabilidad. Y eso me parece triste.