Hay días en que uno tiene la impresión de ir a bordo de un autobús de suicidas. Un presidente de España que boicotea la Vuelta a España. Un delegado del Gobierno en Madrid que celebra que les partan la cara a veinte de sus policías. Un ministro del Interior que desaparece en cuanto surge un problema. Una oposición paralizada como un conejo ante los faros de un automóvil, recibiendo bofetadas y tartas en la cara como un payaso de circo. A bordo de ese autobús lleno de suicidas habría gritado hace años: "¡Paren, que me bajo!". Ahora, sin embargo, lo que tengo es curiosidad por ver qué ocurre cuando todos nos vayamos al carajo por el acantilado.
Algunos critican a quienes protestan en Alcalá.
¡A quienes protestan!
Debe ser que aquí no hay motivo.
Estos profundos pensadores nos dirán cuando sí hay motivo. Cuando sí gritar ante las injusticias.
Mi abrazo a la víctima y a su familia.
Y a la buena gente de Alcalá.
Meu irmão, que carreira incrível! Vivemos muito juntos, foram anos de conquistas, vitórias e momentos inesquecíveis. Mais do que um companheiro de equipa, um companheiro para a minha vida. Obrigado por tudo, amigo. Desejo tudo de bom nesta nova etapa da vida.
Estos cuatro tíos han conseguido que esté deseando que llegue el próximo partido del Madrid.
Algo que no me sucedía desde que se fue Cristiano Ronaldo aka la Cabra.