💔 "Un día sin ti, y se siente como una eternidad".
Desgarrador mensaje de la hermana gemela de Andrea Sofía Rodríguez Vargas, la joven estudiante de medicina fallecida tras el accidente causado por un "motopirueta" en #Barquisimeto. La ciudad sigue conmovida 🕊️
Miren este belleza: Joven carupanero 🇻🇪 se gradúa con honores en Houston 🇺🇸 y asegura cupo universitario en Negocios Internacionales.
Gabriel Serrano, 18 años de Carúpano, se graduó con honores de la escuela preparatoria en Houston, Texas, recibiendo mención honorífica por la Universidad de Houston, asegurando un cupo para cursar carrera de Negocios Internacionales con mención en Finanzas.
Continúan las llamadas desde Móvilnet (empresa manejada por la dictadura) en los intentos de estafas desde los penales del país (dirigidos por la dictadura)
¿Hasta cuándo va a seguir Móvilnet siendo la punta de lanza de los malandros?
En 1965, una chica de 17 años en Sicilia fue secuestrada, agredida y mantenida cautiva durante más de una semana.
Luego, su agresor le ofreció un trato:
Cásate conmigo, y todo quedará “perdonado”.
En ese momento, la ley italiana permitía que los violadores evitaran el castigo si se casaban con sus víctimas.
Se llamaba “matrimonio reparador”.
La lógica era aterradora:
El “honor” de una mujer importaba más que su consentimiento.
Si se casaba con el hombre que la había violado, supuestamente su reputación podía restaurarse —y el violador podía quedar libre.
La mayoría de las mujeres no tenían una elección real.
Las familias las presionaban.
Las comunidades esperaban obediencia.
La ley misma fomentaba el silencio.
Pero Franca Viola dijo no.
A los 17 años, traumatizada y públicamente avergonzada, se negó a casarse con el hombre que la había agredido.
Esa sola palabra cambió Italia para siempre.
Su decisión desató indignación en su pueblo.
Los vecinos se volvieron en contra de su familia.
Sus viñedos y olivares fueron incendiados en represalia.
Pero el padre de Franca se mantuvo a su lado y apoyó su decisión de presentar cargos.
En 1966, Franca testificó públicamente contra su agresor en el tribunal.
En una época en que se esperaba que la mayoría de las víctimas guardaran silencio para siempre, ella habló abiertamente frente a todo el país.
Italia observó con conmoción.
Su agresor, Filippo Melodia, fue condenado y sentenciado a prisión.
Por primera vez en la historia de Italia, una mujer había rechazado públicamente el “matrimonio reparador” y ganado.
El caso se convirtió en noticia internacional.
Pero la ley en sí aún permanecía.
Durante otros 15 años, los violadores en Italia técnicamente aún podían escapar del castigo casándose con sus víctimas.
Luego, finalmente, en 1981, Italia abolió la ley por completo.
Y muchos activistas señalaron a Franca Viola como el momento en que el país comenzó por primera vez a confrontar la crueldad de ese sistema.
Años después, Franca se casó con un amigo de la infancia que se había mantenido a su lado a través de todo.
No porque necesitara que le “restauraran su honor”.
Sino porque merecía amor, dignidad y una vida definida por sus propias elecciones.
Por eso su historia aún importa.
Franca Viola no solo estaba resistiendo a un hombre.
Estaba resistiendo a toda una cultura que trataba el sufrimiento de las mujeres como algo que ocultar en lugar de algo por lo que luchar.
A los 17 años, se enfrentó a su agresor, a su comunidad e incluso a la ley misma.
Y eventualmente, la ley cambió.
A veces la historia avanza porque personas poderosas deciden actuar.
Y a veces la historia avanza porque una adolescente aterrorizada se niega en silencio a rendirse.
Perú - 🗳️ Con las actas contabilizadas al 91.711 % para presidente y vicepresidentes del 8 de junio, la ventaja en las urnas es para Keiko Fujimori como presidente rn la segunda vuelta.
Cuando David Good era pequeño y sus amigos le preguntaban dónde estaba su madre, él siempre contestaba que había muerto en un accidente automovilístico. "No quería que mis amigos supieran que mi madre era una mujer que anda por la selva desnuda y come tarántulas", explica David, y añade "Fue mi venganza; yo estaba enojado porque ella me había abandonado. Así que solo quería seguir contando la historia de que estaba muerta".
Yarima, la madre de David, pertenece a la tribu yanomami de Venezuela. Nació y se crió en la selva, en una aldea remota a la que casi nunca llegaba nadie.
El padre de David, Kenneth Good, era un estudiante de antropología de la Universidad de Pensilvania que hizo su primer viaje a la Amazonía en 1975.
Good decidió acercarse a la cultura de los yanomamis: se instaló en el ‘shapono’, la vivienda colectiva típica de la comunidad. Convivió con ellos por años.
Un día, en 1978, el jefe de la tribu le hizo a Good una propuesta. "He estado pensando que deberías tener una esposa. No es bueno que vivas solo", escribió Kenneth Good en sus memorias publicadas en 1991. El jefe tribal le dijo: "Toma a Yarima. Te va a gustar".
El final de la etapa amazónica de la aborigen y el antropólogo llegó en 1986, cuando tomaron un avión rumbo a Nueva York.
Kenneth y Yarima tuvieron tres hijos. Pero la vida en Nueva Jersey no le funcionó bien a Yarima. Le faltaba el contacto con otras personas, que en tierra yanomami se daba al atardecer en el shapono comunitario. Sentía que vivía en una caja oscura. Nadie, a excepción de su marido Kenneth, hablaba su lengua. No tenía medios para comunicarse con los suyos en la selva.
En 1992, Yarima tomó la decisión de retornar a su tierra dejando a sus hijos en Estados Unidos. David no pasó un día sin recordar con odio a la madre que los había abandonado.
Después de 19 años sin ver a su madre, David regresó al Amazonas a encontrarse con ella y con miembros de su familia yanomami. "Ahora estoy orgulloso de mis ancestros. Estoy orgulloso de ser yanomami-estadounidense", expresó el joven...
“Carta para mi hijo Neomar Alejandro Lander Armas, mi niño valiente de 17 años.
Hijo de mi vida, hoy te escribo estas líneas con el pecho apretado pero con el alma llena de ti.
17 años se fueron volando y ya han pasado 9 años de tu partida, y aún me parece escuchar tu risa, escuchar cuando me decías “Ma” o “anda mamá” porque querías algo.
Te veo entre los que patinan y manejan bici, entre los que juegan fútbol. En la playa te contemplo entre las olas y la arena jugando. En casa te siento molestando a todos con tus ocurrencias y hasta te siento bailar…
Fuiste un niño alegre, feliz y con valores. De ahí tanta valentía para vivir al máximo, para soñar y para enfrentar cada día con esa sonrisa que no te cabía en la cara.
Gracias hijo por tu valentía, por tu alegría, por tus travesuras, por pedirme una arepa con Riqueza y Diablito, o pasta con carne molida, plátano y caraotas, o la torta de chocolate y decirme: “Ma, eres la mejor”. Gracias por sencillamente ser TÚ.
Dueles y mucho, nadie se puede imaginar cuánto, duele escuchar tu música y que la casa se sienta en silencio, duele ir a la playa y que las olas no te traigan de vuelta. Duele la vida sin ti, mi niño. Hay días que la rabia me gana, que pregunto por qué a ti, por qué tan pronto, por qué si todavía te quedaba mucho por vivir. Y lloro, lloro mucho. Siento ese último abrazo que solo tú y yo sabemos que pasó y lo que sentí.
Mi niño, te prometo que voy a seguir luchando con tu nombre en la boca, que no voy a dejar que el mundo olvide por qué hoy no estás conmigo, que cada vez que alguien pregunte por ti, voy a contar todo lo que te gustaba hacer, hasta tus travesuras, que tu corazón latía al ritmo de la electrónica, que eras alegría pura, voy a gritar tu historia mil veces si es necesario para que tu muerte no sea en vano.
Tu recuerdo siempre permanecerá vivo entre nosotros, en cada cumpleaños, en cada Navidad, en cada paseo y en cada logro.
Te amo con un dolor que no cabe en mi pecho, pero también con un orgullo que no cabe en el cielo.
Por siempre tuya, tu mamá que nunca te olvidará.”
Zugeimar Armas.
#neomarlander #prohibidoolvidar
"Mi fuerte no fue estudiar. Nunca le puse cuidado a lo que decían los maestros".
Esta es la candidata a vicepresidente de la extrema izquierda en Colombia.
Tremendo.