Todo llega. El momento correcto, el trabajo nuevo, esa llamada, la persona indicada, el título, los años, los días, los viajes, todo lo bueno llega... Todo tiene su tiempo.
No todos reciben la misma versión de mi, una persona te podrá decir que soy buena persona y otra que soy mala. Créeles a las dos, yo actúo de acuerdo a lo que ellos son conmigo.
Soy el claro ejemplo de que para poder alejarme de algo, me tiene que destruir completamente y no es por falta de amor propio, sino por la fe tan hdp que tengo en pensar que todo pueda cambiar.
Lo más valioso que he aprendido este año es dejar que la gente se vaya cuando quiera irse, sin suplicar, sin perseguir. Cuando dejamos de forzar a la gente a que nos elija, hacemos espacio a gente que está hecha para nosotros.
la amistad, para mi, es entender qué hay momentos de mucha unión y momentos en los que cada uno está resolviendo los procesos propios. Pero la clave es que el amor, la confidencia y lealtad siempre se mantengan intactos.