Los envidiosos no son felices ni aunque lleguen a tener aquello que envidian, porque su problema no es lo que les falta, sino lo que logran conseguir los otros. Hay que alejar la envidia y acercar el orgullo por los logros de aquellos que amamos.
Soy fan de la gente que no necesita ser grosera para ser sincera, que te dicen las cosas como son, no como las quieres escuchar, pero lo hacen con respeto, sabiendo que tú tienes su misma dignidad.
Dios nuestro confiamos en tu poder y en tu misericordia. Por eso en este momento te pedimos tu bendición para salir adelante ante cada desafío que tenemos. Gracias por tu amor.
Dios nuestro, gracias porque ahora al dormir visualizamos todas las bendiciones que tú nos vas a dar en el día de mañana. Gracias por tu amor y tu poder.
Dios nuestro, confiamos en que tu amor nos sana y nos libera, por eso ahora abrimos el corazón a tu acción poderosa. Somos tuyos. Danos muchas bendiciones hoy.
Dios nuestro, sana las heridas que hay en nuestro corazón. Danos tu paz y tu serenidad. Sólo así podremos estar preparados para seguir construyendo nuestro proyecto de vida.
Dios nuestro, bendice nuestros planes, permite que con amor, inteligencia y firmeza podamos realizarnos. Danos tu sabiduría para no desfallecer ante las dificultades y saber actuar correctamente.