Unas de las cosas mas placenteras de vivir en Samana y en una montaña frente a la bahia, es que camino al trabajo ves esa belleza del mar, los barquitos, los puentes que por un momento se te olvida que estas en olla
Hay que normalizar estar incómodos en la sociedad. A veces hay bebés llorando. A veces hay mayores ralentizando el embarque. A veces hay adolescentes liándola. Es lo que tiene estar vivos.
Imagínate atropellar a un niño por no esperar 39 segundos.
Como sociedad tenemos que revisarnos, vivimos en un país donde no creemos en la convivencia, en pensar en el otro, aquí el individualismo impera en cada esquina de este conuco.