Julián le saca la pelota a Salah como un central al minuto 90, Lautaro Martinez corre al espacio como un extremo de toda la vida y Enzo Fernandez metió un cabezazo imperial como si fuera un 9 de toda la vida.
Es al partido más extraño que vi, la puta madre.
Este señor está dando su vida en esta Copa del Mundo, con 39 años es el que más corre, el que más intenta, erró un penal y aún así nunca se rindió.
Llegó a 21 goles en Mundiales y asistió en el gol que nos invitó a creer que la remontada era posible.
Ejemplo de superación.
Gritaron los goles de Holanda
Gritaron los goles de Francia
Gritaron los goles de Cabo Verde
Gritaron los goles de Egipto
Y siempre terminaron viendo a Argentina ganando, toda su vida van a estar cojidos por este país