Acabo de discutir con mi novia para que me mande a dormir esta noche al sofá.
- Brasil - Marruecos a las 00:00h
- Haití - Escocia a las 03:00h
- Australia - Turquía a las 06:00h
Llevo 15 años como policía. Anoche detuve a un tipo. Iba a 135 km/h en una zona de 90 km/h. Zigzagueando. Me acerqué a la ventanilla, listo para ponerle una multa por conducción temeraria. Quizás incluso llevarlo a la comisaría. Cuando bajó la ventanilla, no estaba borracho. Estaba temblando. "Mi hija", jadeó. "Está en el Hospital Infantil. La quimioterapia no está funcionando. Me llamaron... me dijeron que tengo que darme prisa". Lo miré a los ojos. No se puede fingir ese terror. Doblé mi talonario de multas. "Sígueme", le dije. Volví a mi patrulla, encendí las luces y la sirena, y lo acompañé los 32 kilómetros hasta el hospital. Le abrí paso en cada intersección. Hicimos un viaje de 30 minutos en 15. Entró corriendo sin mirar atrás. Esperé en el aparcamiento una hora. Por si acaso. Salió más tarde, me vio y se acercó. Parecía demacrado. "¿Lo logré?" Pregunté. —Sí —susurró—. Pude tomarle la mano mientras se iba. Me pillaste. Intentó estrecharme la mano, pero en vez de eso se desplomó en mis brazos. A veces, servir y proteger significa sobrepasar el límite de velocidad.
Anónimo