La predicación empieza cuando, un hombre toma la verdad y la introduce en su corazón para sacudir sus propios afectos y después habla a otras personas, intentando moverlos a que respondan en amor.
Joel Beeke
Dios nunca ha dado, nunca da y nunca dará una razón en la cual nos apoyemos para apartarnos de Él. Si nos alejamos, si nos apartamos, si nos separamos de Él es por la única y bien conocida razón: nuestros pecados.
Jeremías 2.5
Estimulados por el mismo Cristo vivimos la verdadera humildad cuando no miramos por encima del hombro a nuestros hermanos y cuando somos intencionales en preocuparnos y ocuparnos en su bien.
Filipenses 2.1-4
Hay quien siempre luchan“contra”,pero nunca“por”.El cristiano lucha“contra”los que se oponen al Evangelio, pero a la vez luchan“por”el Evangelio.Y esto lo hacemos porque nos aferramos a la verdad de q se nos ha concedido creer en Cristo y también padecer por Él
Filipenses 1.27-30
Dios odia a cualquiera que se encargue de reconciliar a otros con Dios mientras él mismo permanece sin reconciliarse.
William Perkins.
Libro: El llamado al ministerio.
El ministro llamado debe estar al menos listo en su sumisión a todo lo que en el ministerio sea laborioso, doloroso, humillante y diminuto.
William Perkins
La Iglesia tiene como tarea en este mundo hostil y corrompido por el pecado, ser el sostén (columna), defensa y protección (baluarte) de la Verdad. La iglesia que no esté preocupada e invierta todas sus fuerzas en cumplir esta tarea, ha perdido de vista su función en esta tierra.
Pastorear a la Iglesia a través de este mundo cargado de angustia y pecado,es una tarea demasiado difícil, demasiada cargada de problemas, peligros y exigencias como para encomendarla a alguien q carece de la voluntad y el deseo de hacer con eficiencia la tarea.
Alexander Strauch
He llegado a entender y es en lo que me esfuerzo cada día, que como líder de mi hogar debo procurar que todo aquel que viva bajo mi techo o nazca en mi hogar, llegue a conocer a Cristo. Como cabeza de familia es la maravillosa e inmutable responsabilidad que el Señor me ha dado.
El temor a Dios es la disposición y actitud del corazón de tener como meta máxima ver el rostro sonriente de Dios y a la vez no ver el ceño fruncido del Señor.
El temor a Dios es la disposición y actitud del corazón que tiene como máxima meta ver la sonrisa del Señor pero no desea ver el ceño fruncido de Dios.