@noboa123@santafesino99@AgustinMuzzu Salió segundo en eliminatorias por arriba de Brasil y pasó de fase de grupo a Ecuador por primera vez en la historia pero los delanteros no hacen goles
@andifueente Todos no creo, los mogolicos ruidosos de siempre. Cuando vi la noticia entre p comentar q era más argentino q Nico paz y el 80% de los comentarios decían lo mismo
Argentina es un país imposible de explicar.
Hace unos días un tuit se hizo viral por llamar "negrito" a un argelino e insultar a Alá. Medio mundo concluyó que Argentina es racista.
Sin embargo, Argentina fue uno de los primeros países de América en iniciar el proceso de eliminación de la esclavitud. Es una sociedad que hoy convive con mínimos conflictos raciales.
Somos el mismo país que ayudó a liberar a Chile, Perú y parte de Sudamérica de la dominación española. Somos el mismo país que le dio al mundo un Papa, a Messi, a Fangio, a Favaloro, a Maldacena y también miles de idiotas que hacen papelones en hoteles y aeropuertos.
Argentina es el país de los extremos.
Tenemos gente que quiere que la Selección pierda porque Messi es supuestamente de derecha. Tenemos famosos difundiendo la falsa muerte del padre de Messi sin pensar en el dolor que eso podía causar. Tenemos libertarios llamando comunista a cualquiera que no piense como ellos y kirchneristas llamando fascista a cualquiera que no piense como ellos.
Y sin embargo, seguimos discutiendo. A los gritos, con insultos, exagerando, equivocándonos, ofendiéndonos entre nosotros y a veces ofendiendo al mundo entero.
Porque hay algo que Argentina conserva desde hace décadas y que en muchos países se ha ido perdiendo: una libertad de expresión sin límites. Lo que conlleva, entre otras cosas, una tolerancia extraordinaria al conflicto verbal.
Acá se insulta al presidente, al Papa, a los empresarios, a los sindicatos, a los periodistas, a los futbolistas, a la oposición y al oficialismo. Todos los días.
A veces eso produce genialidad.
A veces produce estupidez.
La libertad tiene ese problema: no distingue entre un genio y un imbécil.
Y quizás por eso Argentina desconcierta tanto.
Porque somos capaces de las mejores cosas y de las peores en la misma semana.
Así que, queridos vecinos, sepan disculpar cuando nos expresamos hacia afuera como muchas veces nos hablamos entre nosotros.
No siempre es soberbia.
Muchas veces es simplemente Argentina siendo Argentina: un experimento permanente de libertad, caos, talento, contradicción y exceso.