Las personas con alto cociente intelectual tienden a preferir estilos de música como rock, música clásica, metal, jazz, soul, blues..., mientras que las personas con cociente intelectual medio-bajo tienden a preferir estilos como hip-hop, trap, reggaeton...
Marlaska ha sacado los datos de criminalidad del primer trimestre, en junio. Lo ha hecho en mitad de la tormenta porque sabe que ningún medio hablará de ellos ahora.
Los datos confirman lo que dijimos en 2022: "Este es el primer año de la década de mayor criminalidad violenta jamás vista por ninguna generación viva, exceptuando guerra y posguerra".
Ahora que tengo una hija no puedo creer como le metieron miedo a esta juventud de que tener hijos termina con tu vida, que es lo peor que te puede pasar.
No no. Déjenme decirles que tener un bebé es como tener un rayito de luz en casa. Es un regalo de Dios. Es lo más hermoso.
Ahora que tengo una hija no puedo creer como le metieron miedo a esta juventud de que tener hijos termina con tu vida, que es lo peor que te puede pasar.
No no. Déjenme decirles que tener un bebé es como tener un rayito de luz en casa. Es un regalo de Dios. Es lo más hermoso.
Es que, solo pongámonos en situación...
¿Qué estarían diciendo las Inés Hernand, Rita Maestre, Ester Expósito... si en lugar de La Casita de Bad Bunny estuviésemos hablando de La Casita de Julio Iglesias?
A ti no te reciben sin cita previa, pero a Leire, una simple militante, la recibe la directora de la Guardia Civil. 🤷
Directora de un cuerpo armado cuya formación es: periodismo. 🤷🤷
Yo acabé 8º de EGB y en casa la celebración fue: “Muy bien. Baja la basura”.
Ahora acaban la ESO y parece la gala de los Oscar: trajes, vestidos, maquillaje, 37 fotos familiares y la abuela llorando como si hubieran ganado un Nobel.
Esto se nos ha ido de las manos.
Religión y crisis de natalidad
Este artículo trata el factor religioso en la crisis de natalidad mundial. Shadi Hamid argumenta que el dramático descenso de la fertilidad no es solo un problema económico o de políticas públicas, sino también una crisis cultural y espiritual estrechamente ligada a la secularización. Países como Tailandia (0,8 hijos por mujer), Corea del Sur, Japón, China y cada vez más naciones de América Latina y Europa están por debajo del umbral de reemplazo (2,1 hijos), lo que provocará en las próximas décadas el envejecimiento y reducción poblacional, el cierre masivo de escuelas y hospitales, y una sociedad más solitaria y triste.
El autor señala que la caída de la natalidad coincide con el declive de la religión y el avance de valores individualistas reforzados por la tecnología. Los smartphones y las redes sociales han hecho más fácil y entretenido estar solo, reduciendo las interacciones reales, el noviazgo y la formación de familias. Históricamente, las comunidades religiosas han facilitado el encuentro de parejas con valores similares, han dado sentido trascendente a los sacrificios de la crianza y han creado redes de apoyo que ningún programa estatal logra replicar. Datos de Estados Unidos lo confirman: los adultos religiosos (especialmente cristianos) tienen significativamente más hijos que los no afiliados.
Hamid concluye que, aunque no existe una solución única, fortalecer las instituciones religiosas podría ser una de las herramientas más efectivas para revertir la tendencia, porque ayudan a pasar de una mentalidad centrada en uno mismo a otra más orientada a la familia y la comunidad. Sin ese factor cultural y espiritual, advierte, será muy difícil recuperar tasas de natalidad saludables.
Ustedes son muy jóvenes, pero:
Hace 10 años la Izquierda woke estaba en su máximo apogeo...
Hace 10 años la Izquierda tenía el control absoluto de universidades, prensa y redes sociales.
Hace 10 años cuestionar los postulados del feminismo podía destruir tu carrera y reputación.
Hace 10 años la mayoría de empresas tenía al discurso de diversidad e inclusión como parte central de su imagen.
Hace 10 años la corrección política estaba diseminada en todos los ámbitos de la vida pública.
Hace 10 años las redes sociales premiaban con frecuencia las campañas de señalamiento y cancelación.
Hace 10 años la gente daba por sentado que el progresismo cultural seguiría avanzando sin encontrar resistencia significativa.
Hace 10 años la agenda de género ocupaba un espacio absoluto y dominante en la política y la educación.
Hace 10 años las voces disidentes dentro del ámbito académico parecían casi extintas.
Hace 10 años se creía que la batalla cultural estaba prácticamente decidida.
Hace 10 años nadie anticipaba la intensidad de la reacción política y cultural que surgiría después.
🧐 Es increíble toda la resistencia surgida de esa época oscura, y es increíble ver a la Izquierda woke en su punto más bajo; pero tengamos fe, aún pueden caer más, sigamos presionando.
¿El progreso material lleva a la felicidad?
En este artículo, Michael Magoon examina una de las críticas más habituales al progreso económico, la idea de que, aunque la gente sea más rica, no es más feliz. Su respuesta es clara y respaldada con datos: sí, el progreso material sí aumenta la felicidad de las personas, tal como la miden las encuestas internacionales.
Utilizando datos del World Values Survey, Magoon compara diferentes grupos de países a lo largo del tiempo. En los 12 países más ricos del mundo, más del 90 % de la población se declara “bastante feliz” o “muy feliz”, y estos niveles se mantienen altos y estables. Entre los 12 países más poblados (que representan el 58 % de la humanidad), la felicidad promedio ha subido del 73 % en 1994 al 84 % en 2020. Los países que han crecido económicamente más rápido también muestran aumentos claros en el bienestar subjetivo. Además, dentro de cada país, las personas con mayores ingresos tienden a declararse más felices.
El autor reconoce que el dinero no lo es todo -las relaciones, la salud y el sentido de propósito también importan-, pero los datos demuestran que el progreso material (mejor alimentación, salud, educación, seguridad y confort) sí se traduce en mayor felicidad a escala global. Lejos de crear sociedades infelices, el desarrollo económico reduce la desigualdad de felicidad, ayudando especialmente a quienes estaban en peor situación.
En definitiva, el artículo desmonta el mito romántico de que “cuanto más rico, más infeliz” y defiende que el progreso material ha sido, en términos generales, un gran aliado del bienestar humano.
https://t.co/0qqhVgONJV
No os gustará cómo canta Bad Bunny, pero él solito acaba de demostrar:
-que muchas feministas son solo de postín
-que muchas mujeres que critican la sexualización gozan siendo objeto de deseo
-que muchos "comunistas de salón" disfrutan del privilegio de la clase