Abelardo De La Espriella propone el desmonte del Estado social de derecho y de las instituciones que lo dinamizan. Dice que va a eliminar, privatizar o transferir 121 entidades entre las que se encuentran el ICBF, el ICETEX, la Unidad para las Víctimas, el PAE, el Banco Agrario, el Fondo Nacional del Ahorro, el ICFES, el Centro Nacional de Memoria Histórica, la JEP y la Agencia Nacional de Tierras. Además, dice que va a sacar a Colombia de la CIDH, la ONU y la OEA. Y cómo si fuera poco, afirma que va a gobernar vía 90 decretos que en su mayoría regularían derechos fundamentales, esto saltándose al Congreso y a las Cortes.
Este es el candidato MÁS peligroso que ha enfrentado el país en décadas, viene a arrasar con la democracia, la constitución y el equilibrio de poderes. Los que votan por él diciendo que lo hacen por proteger la institucionalidad simplemente mienten, sus motivaciones son meramente intestinas, están dispuesto a sacrificar la vida republicana del país por puro y llano odio a la izquierda.
No es poco lo que ha pasado.
La llegada de @JDOviedoAr a la campaña de Paloma significa algo poderoso: Obligamos a la derecha a parecerse a nosotros.
Luego de atacar minorias, de oponerse al matrimonio igualitario, de renegar de las luchas sociales, les toca disfrazarse de izquierda.
Pero es eso, un disfraz.
Porque Oviedo no está ahí para defender minorias, está ahí porque es como ellos, es de derecha disfrazado de centroconveniente
Ganaremos con @IvanCepedaCast y continuaremos el camino propuesto por @petrogustavo.
Venceremos.
Hay que ser muy estúpido (o profundamente ignorante ) para creer que bombardear pequeñas lanchas va a acabar con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. El negocio no opera en pequeños botes, el negocio opera en estructuras financieras, logísticas y políticas que mueven toneladas por rutas marítimas, aéreas y terrestres perfectamente diversificadas. Destruir una lancha es tan irrelevante como romper un vaso y creer que por eso se acabará la fiesta. El verdadero poder del narcotráfico está en su capacidad de adaptación, en los capitales que lo sostienen y en la demanda gigantesca del mercado gringo. Mientras esa demanda exista, siempre habrá otra lancha, otro avión, otro contenedor y otro intermediario dispuesto.