A mis casi 30 años les voy a dar un consejo que nadie me pidió.
Hagan las cosas bien incluso si nadie los está viendo. No sé si es Dios, la vida o el destino pero les juro que siempre hay una recompensa cuando hacemos las cosas genuinamente bien y desde el corazón.
Algo que me ha dado mucha paz este año es cambiar de opinión. Resulta que no era traición a mis ideales, solo cambié de opinión.
De ahora en adelante, solo respondo por lo que pienso hoy. Lo demás, que lo aclare mi yo del futuro 🤪🤪🤪