A medida que pasa el tiempo, más entiendo por qué la gente se sumerge en la jardinería, la repostería, la lectura y largos paseos. No porque la vida se volviera aburrida. Porque la paz se volvió valiosa.
A veces no me gusta ser tan sensible, pero luego recuerdo que esa sensibilidad me ha ayudado a formar mis valores.
Jamás haría algo con la intención de lastimar a otros. Mi corazón es noble, y agradezco tanto a Dios por eso.
Lo más rico de un hombre definitivamente siempre será la iniciativa: vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, que quieres, tengo este plan >>