Solo desapégate. Deja que termine. Acepta lo que la vida te traiga. No todo está destinado a durar, y no todas las historias tienen un final feliz. Deja de forzar lo que ya no encaja. Hace las paces con lo que se termino y permitete volver a respirar. Todo pasa.
Ahora solo puedo pensar en todo lo que tuve que atravesar este año. Hubo despedidas que me rompieron, silencios que pesaron demasiado y personas que tuve que aprender a dejar ir, pero aquí sigo
De nuevo es mayo, pero esta vez ya no estoy intentando comprender el porqué de ciertas cosas. Solté a quien nunca me eligió; ya no tengo el corazón roto. Quizá no todo esté bien, pero sí mejor que antes.
Me fui con el corazón en las manos, pero con la conciencia tranquila, porque yo sí mandé esos párrafos, yo sí insistí, yo sí intenté comprender y arreglar, yo sí esperé y yo sí quise quedarme.