Sobre el escritorio dejó un cuenco de nueces antes de llevar sus pardos oculares a @LetMeCh0keYou. Su mirada, endurecida, no titubeó en reprocharle, no solo el que su oficina provisional fuese invadida sino también... — “¿Hubo alguien más?”
@LetMeCh0keYou “No me tratéis de disuadir con vuestra barata actuación; vos y yo sabemos qué criatura se llevó la sangre del muchacho...” — Con manos cerradas en puños duros, sorteó su escritorio hasta situarse al lado de la noble. Su mirada, endurecida, no la abandonó en ningún momento. —
@LetMeCh0keYou “Sabéis que no es eso de lo que hablo.” — Reclamó. Impaciente estampó su otra mano contra el escritorio. Al retirarla, un anillo plateado con el emblema de una casa, los Greatgarden, descansaba.
@LetMeCh0keYou No lo suficiente para que convenirle a él... Por más que hubiese preferido haber esposado a la primera Lady de Monte Caído antes que a la última hija de los Greyjoy.
@LetMeCh0keYou Acarició la piel con sus labios. Y correspondió a los roces con la presión instintiva de un bulto creciente bajo su pantalón.
“Los dioses no nos sonrieron tan ampliamente...”
@LetMeCh0keYou Ahora, sus manos subían por el cuerpo de la mujer de hebras de fuego con familiaridad, como si fuese simplemente natural hacerlo.
“¿Tenéis noticias de Lord Belmont?”
Contraatacó con aquella pregunta, inofensiva para aquél punto.
@LetMeCh0keYou Siquiera titubeó al momento de nombrar a su esposa y más valiosa compañera. La pasión y el amor nunca fueron algo fogoso o característico entre ambos.
Había superado aquél conflicto años atrás.