[L E G I O N N A I R E] Nomen: Vulpes Inculta| Dux Frumentarii| Verum Caesar. | Cumulare corpus in corpus | Very Evil Karma #FalloutRPesp [ENG/SPA] ~VI~
-Se merecía esa piedrita-. ¡Soy un securitron modelo PDQ-88b! Soy propiedad de Benny, el dueño del Tops. Creí que la primera cosa que haría un legionario al verme sería destruirme, pero como siempre, estaba equivocado. https://t.co/SWYIfOsqVE
@Prior_VI « el casino hasta que les alcanzara a ellos y ahí, ¡Bam! Ellas también se unirían a la diversión. Dividiría a los Omerta y la NCR, tenía intención de hacer que al final, la batalla fuera entre las dos facciones.
—¿Saben bailar?
Preguntó, »
@Prior_VI « estaba a punto de decir— y necesito que las dos mujeres más guapas del Strip me ayuden utilizando sus... Atributos.
Ya estaba disfrutando de la cara de Prior. Según el plan, mientras ellas hacían lo suyo, estaría con Alerio sembrando el caos en »
@Prior_VI « los crápulas a ellos, y lo único que necesitaba era a Martina, que obviamente estaría dispuesta y a Prior, que seguro no apoyaría su idea.
—Quiero iniciar caos en todo el Gomorrah sin que se percaten esos idiotas. —sonrió, no se creía lo que »
@Prior_VI « /MUY/ asqueado.
—putos crápulas de mierda. —protestó antes de que su informante cerrara la puerta.
En la privacidad de esa habitación horrenda, Vulpes podía hablar con cierta tranquilidad sobre el plan que tenía en mente. Regresar la moral de »
@Prior_VI « el Frumentarius. Subieron tres pisos, hasta la primera habitación con la que toparon, Martina tenía la llave y no demoró en abrirla. Dentro había una cama enorme, grilletes, potros y un tubo de baile. Vulpes Inculta no entendía pero estaba muy »
@Prior_VI « mano de la mensajera, por alguna razón no quería perderla en ese lugar. Caminaron por pasillos hasta llegar a uno de los elevadores, el bullicio del casino y el bar era reemplazado por griteríos e improperios sexuales que sólo causaban nauseas en »
@Prior_VI « Cuando se acercaban, buscaba la mirada de Prior y decía que estaban juntos y no necesitaban otra compañía.
—Su habitación está lista.
Dijo Martina, detrás de él, apenas percatándose de su presencia. El zorro asintió y de nuevo se aferró a la »