Sigan burlándose de los chilangos, tienen mucho tiempo, más o menos media hora que es lo que se tarda en pasar el transporte público en su perra provincia.
Escuchar reggaeton, es por mucho la manera más vil y despiadada de hacer evidente la carencia de un lobúlo frontal, convirtiendo en imbécil a quién la escucha por convicción.