Hemos abierto https://t.co/uSufptOEUC por si alguien quiere apoyarnos. Nada de tramos ni recompensas, sólo ayudarnos a subsistir.
Genuflexionamos y reverenciamos hasta tocarnos las corvas con las orejas ante todos los que nos habéis honrado con semejante generosidad.
Mañana hacemos la última presentación de Ace Of Spades en @GigameshTienda 🔥♠️
Iré acompañado de @FunatticChannel que nos deleitará con un espectáculo de magia Western tremendo 🤩
A las 17h Demos y a las 19h presentación. Última oportunidad de llevarse promos y láminas 🤠
Mañana hacemos la última presentación de Ace Of Spades en @GigameshTienda 🔥♠️
Iré acompañado de @FunatticChannel que nos deleitará con un espectáculo de magia Western tremendo 🤩
A las 17h Demos y a las 19h presentación. Última oportunidad de llevarse promos y láminas 🤠
Hablar en serio en esta red social me resulta complicado, pero vamos allá.
Este es un ejemplo de cómo un usuario, en los últimos lanzamientos, sigue el modus operandi de alimentar el algoritmo con clips tendenciosos que alimentan más el odio entre jugadores.
Una última presentación… Esta vez en la mitiquísima @GigameshTienda de Barcelona 🤩📚
Venid a la charla y firma del autor @BenjaAmorin , junto con la presentación y el espectáculo de magia western de @FunatticChannel 🤠✨ Además, habrá regalitos, que creo que nunca vienen mal, ¿no? 🎁👀
¡OS ESPERAMOS! 🔥
No long waits! Production is ALREADY underway.
From the USA to Germany, from Australia to the Netherlands... get ready to build tiki towers!
Check out more details on our BGG profile:
https://t.co/fgyKTPh9uL
@Silas_Deemer Lo lamento en el alma, Javier. Aquellos con esa falta de conciencia y moral merecen lo peor. No quiero imaginar de lo que son capaces.
Mucho ánimo.
@Ire412002 Yo como carne y veo fantástico que las personas que comparten piso tengan costumbres y afinidades en común. Si esa afinidad es ser vegui, maravilloso. Me niego a ser yo el imbécil que se mete en la vida de los demás cuando no hacen daño a nadie.
⭐🤠 🐮 HIGH MOON 🐮🤠⭐
¿Preparado para trazar las rutas más óptimas para destilar los mejores licores sin alcohol de ectoplasma vacuno?
Una caja pequeña que esconde importantes decisiones y estrategias con 5 min de explicación
El viernes 10 de abril en tu tienda favorita
EL JABÓN LAGARTO
El jabón Lagarto no es un jabón. El jabón Lagarto es una autoridad. Es una presencia. Es el único producto de limpieza que no compras… lo heredas. Tú no vas al súper y dices: “Voy a probar el jabón Lagarto”. No. El jabón Lagarto aparece en tu vida como aparecen los traumas y las recetas de tu abuela: sin pedir permiso.
Porque vamos a hablar claro: el jabón Lagarto no limpia, humilla la suciedad. Tú manchas una camiseta con tomate y el Lagarto no la lava… la somete. Le dice a la mancha: “Aquí se acabó tu carrera, artista”. Ese jabón ha quitado más grasa que muchos entrenadores personales.
Y luego está el olor. Ese olor no es perfume, eso es disciplina. Eso huele a patio, a barreño, a una señora con bata que te mira y te deja temblando solo con decir: “Eso con Lagarto sale”. Y salía. Salía la mancha, salía la mugre, salía la tontería y, si te descuidabas, salías tú también restregado.
El jabón Lagarto sirve para todo. Para la ropa, para el suelo, para la cocina, para una llanta, para una persiana y, en algunas casas, sospecho que hasta para bautizar niños. Hay gente que tiene un botiquín en casa; nuestras madres tenían una pastilla de Lagarto y una fe ciega. “¿Te has caído?” Lagarto. “¿Hay grasa en la campana?” Lagarto. “¿Tu padre ha venido con una mancha rara en la camisa?” Lagarto… y luego interrogatorio.
A mí me hace gracia porque ahora todo viene con nombre de laboratorio suizo: “detergente ultra bio active sensitive no sé qué”. Cállate ya. Antes había una pastilla verde-marrón con nombre de reptil y eso limpiaba más que tu vida después de bloquear a tu ex. Nada de marketing, nada de influencers. El jabón Lagarto no necesita anuncio. Su publicidad era una abuela levantando una sábana blanca como si hubiera ganado una guerra.
Y ojo, que el Lagarto tiene pinta de producto sencillo, pero impone respeto. Tú lo ves ahí, cuadrado, serio, sin florcitas, sin colores pastel, sin “aroma a nube de verano”. No. El Lagarto viene a trabajar, no a seducirte. Es el funcionario de la limpieza: no sonríe, no promete, pero cumple. Y mejor que muchos.
De hecho, si el jabón Lagarto fuera una persona, sería ese tío seco del pueblo que no habla mucho, pero te arregla una lavadora, te poda un olivo y te da una lección de vida sin moverse del banco. Duro, eficaz y con pinta de haber sobrevivido a tres crisis, dos riadas y una boda gitana.
En resumen: el jabón Lagarto no es vintage, es inmortal. Es el Chuck Norris de la limpieza. Es el producto que ha pasado de generación en generación como si fuera una reliquia sagrada. Y mientras nosotros vamos por la vida pagando botes modernos con tapa ergonómica, el Lagarto sigue ahí, tranquilo, pensando: “Cuando queráis limpiar de verdad, ya sabéis dónde estoy”.
Sacan un palomitero de Yoshi.
Miles de niños ilusionados en el cine para conseguir el suyo, pero no quedan porque están casi agotados.
Y luego vas a Wallapop y ves CIENTOS de anuncios así.
Dejadme deciros a los que hacéis ésto que SOIS UNOS RASTREROS Y DAIS MUCHO ASCO.