> la reprimenda que no me merezco, profesor... Creo que es hora de que te invite apropiadamente. ¿No era para esto?" La sonrisa prosiguió más que visible en sus labios, caminando en dirección al bar que tenían delante de ambos.
"Tiempo cronometrado a la perfección, no se te escapa ni una. Cualquiera diría que estás desesperado por verme llegar puntual."
Le guiñó un ojo con cierta burla al retirarse del todo las gafas que colocó justo en su propio escote para que n o se perdieran.
"Dejando de lado >
“Llegas treinta y nueve minutos con cuarenta y siete segundos tarde.”
Ni un buenos días, ni un me alegro verte. Lo está mirando de brazos cruzados justo bajo su pecho, orbes manteniendo entrecerrados.
“Que yo sepa, el camino hasta aquí quedaba bastante claro. Dudo que te +
Mira que se le ha pasado por una vez y ya le crucifica, haah... Pero que vea la parte buena porque está llegando con una sonrisa y ajustándose las gafas.
"¡Profesor~! Me alegra tanto volver a verte." Se plantó delante suya, izando el mentón.