segundos más tarde, exhalando el humo contra foráneo rostro. —Pero no impoooorta... la situación quedará entre tú, yo, Piko.. y Yuuma probablemente. Quizá Flow se entere, así que súmale a Matsu por si acaso.
el futuro: ¿a peor o a mejor? No lo sabía. Pero si algún voto tuviese el destino mismo, nada podría ser peor que el futuro trágico al que estaban condenados a vivir.
—Bueno... Podríamos intentar venos, si no nos ven... Tal vez no suceda nada... ¿pero dónde podríamos estar ahora?
ᅟLas sensaciones de incertidumbre y pavor rascaban sus paredes internas sin piedad alguna: estaba asustado, realmente aterrorizado. ¿Qué era lo que sucedía? Ni él mismo encontró una respuesta a tal cuestión.
���El Sōta no era capaz de mantener el sosiego en su cuerpo; el
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nerviosismo excesivo tomaba cada parte de su cuerpo.
—Creo... que estamos en el futuro, s-sí —era incapaz de tomarlo como algo real—: ¿crees que sea... una buena idea vernos de adultos, Flowy?
ᅟPor alguna razón, presentía que, si rasgaban la línea tempora, podían cambiar
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que este lugar está muy... cambiado? No sabría decirte, pero todo se ve como más... viejo, o nuevo, según lo que sea.
ᅟAlzó los ojos a otro lugar. Un cartel de unas festividades que iban a organizar. ¿...? ¿2023? Lo señaló con el índice, algo asustado.
—¿Por qué pone 2023...?
ᅟSu rostro se hallaba pálido y un pitido en sus oídos que lograba taladrarle la cabeza se apresuraba. Debía despertar aquí y ahora.
—I-Iban... genial..., ¿por qué cerraron? Justo ayer estaba abierto... —tragó, algo en todo este escenario no le encajaba—, oye... ¿No crees
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—No vendo nada, tranquilo, Flowy.
ᅟDe igual manera, ojillos enamorados se postraron en el rostro del joven. El pulgar acarició el derma de su hábil, y cabellos bicolor juntó con los ajenos.
—Lo siento, querido. Es que su nombre es raro, nunca lo había escuchado. Le van a
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denunciar con derechos de autor, pft —rio—. Ya sabes que no tengo ningún tipo de tapujo, precioso.
ᅟY cierto era, muchas veces decía las cosas fielmente a la realidad.
ᅟEn la caminata, ya llegaban al establecimiento dicho. ¿...? La pizzería ya no existía. El estómago se
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Dell te enseña bien las cosas? ¿Por qué se llama como la marca de ordenadores?
ᅟAmaba tener a Flow a su lado, soltar algunas idioteces que lo hicieran reír. Sus pómulos se cubrieron de un carmín ligero.
—Ohw, digo las cosas como son, Flowy.
—Igual nos cuesta un riñón, ¿quién sabe? Pero si tengo que vender mi hígado para comprarle un heladito a mi Flowy, no dudaré en hacerlo.
ᅟMostró los dientes en una sonrisa dulce y siguió caminando. ¡Planificar una vida futura con su novio era algo fabuloso! ¿Tendrían algún
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animalito al que cuidar? ¿Cómo sería su hogar de ensueño? ¿Tendría agallas para pedirle que se casase con él? De todas formas, ahora no eran más que dos simples pubertos, ¡era anticipar hechos de suma importancia y esfuerzo!
—Oh, ¿te gustaría trabajar con robótica? ¿Ese tal
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su lado derecho, abrieron una heladería.
—¡Donde trabajo hay una de esas! Ahora me he acordado, ¡ya vamos! —sonrió—, si estoy contigo, aunque estuviera perdido, no sería tan exasperante. Cualquier lugar terrible del mundo junto a ti se vuelve un encanto, ¿lo sabías?
ᅟDe igual manera, estar con Flow era un respiro de aire fresco. Matsuda se sentiría muy solo si su pareja no estuviese ahí para él: no tenía amigos, y sí tenía familia, mas era ausente. ¿Qué sería de Matsuda Sōta si Flow no existiera? Quién sabe...
—Claro que es para
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mudarnos cuando seamos mayores, tontito. Pero si hago la vista gorda con unos heladitos no va a pasar nada~.
ᅟFalanges se entrelazaron entre sí, tratando de recordar algún establecimiento que vendiera dichos alimentos. ¡...! ¡Ya está! La pizzería en la que trabaja, justo a
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ᅟCuando las suelas de los zapatos de Flow alcanzaron la áspera y rocosa superficie del suelo, guió las manos sobre sus espaldas.
ᅟDichas protuberancias ajenas rodearon sus cinturas; las suyas enlazaron el cuello de su amado. La mueca sonriente le fue contagiada.
—¿Por
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quién me tomas, Flowy? Claro que soy un hombre de palabra, lo soy —depositó un beso dulce sobre sus cabellos—. ¿Cómo vas a invitar tú, anda? Invito yo, que no para eso me parto la espalda enpolvándome de arriba abajo de la masa de las pizzas.
ᅟEscupió algunas risillas y
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