—Hay qué ser muy valiente para seguirme al baño. —arrugó los labios y realizó un efímero vaiven horizontal con la testa, todo antes de liberar la risa contenida por sus fosas nasales.
Malote, ¿eh? Ahí Peter permaneció en silencio y solo esgrimió una socarrona sonrisa. ¿Eso >
Esmeraldas cruzaron una rápida mirada con los adversos a medida que esbozaba una radiante sonrisa.
Ciertamente, Peter sabía cómo ganarse su favor.
“ ⠀ ⠀Tú solamente intenta no caerle bien a los paparazzis. Como te vean simpático o hablador, te seguirán ﹠̲
> era él? Ya te digo. Con el gesto ligeramente altivo aún vivo en su faz, se alzó de hombros al son de sus últimas palabras. Estas cargadas con un segundo significado que supo pillar al vuelo, cómo no.
—Claro, pero... ya no tanto. Puede que ahora Star-Lord sea más conocido >
> que rodeó su definida figura con los brazos, a la altura de la cintura. Tras ello, un beso en el hombro que, en vista de la holgada camiseta, estaba expuesto y a merced de los labios de Quill.
—¿Está listo? Me rugen las tripas.
Uf. Qué rápido le había desarmado, primero con la mención acerca de su... noche y después remantándolo con un fugaz beso peligrosamente cerca de los labios. Hasta tardó en recomponerse, cómo si fuera un novato en la materia. Joder.
—Si, si. Ahí seguuuuro que no. —seguido de >
Una amarga sonrisa ensombreció superficialmente su rostro, pero la mujer no tardó en recomponerse cuando Quill posó la mano en su hombro. Como si pretendiera relevar su tristeza y absorber todo el mal que la cegaba.
Aquella idea la invitó a sonreír con algo más de ﹠̲
> una risilla, él en busca de algo dulce con lo que acompañar el desayuno. Lo que sea, en vista de que no hay rastro de los croissants...
Pero bueno, encontró lo qué parecían galletas y las colocó sobre la encimera antes de volver a Astra. Un acercamiento silencioso en el >
> sonrisa volvió a hacer acto de presencia en su semblante, justo cuándo volvió a conectar con la mirada de Astra.
—¿La taza? Uf... no lo recuerdo. ¿Seguro qué no la has traído tú?
> coqueteo alguno en el intercambio, sino una muestra de apoyo de Peter, que apoyó la mano sobre el hombro de la cantante y lo apretó suavemente. Desgraciadamente, sabía bien de lo que hablaba y a veces valían más las acciones que las palabras.
Por último, una tímida >
—La hostia... —lo ha murmurado. Tan bajo que posiblemente ni llegara a oídos ajenos—. Lo siento mucho, Astra.
Ahora si, elevando el tono de voz y sin titubear a la hora de abandonar su posición y volver a acercarse a su figura. En ésta ocasión, sin embargo, no habría >
Astra podia apreciar la melancolía en los ojos masculinos, siendo inevitable que ella misma se viera superficialmente reflejada.
“⠀ ⠀Yo me marché de mi planeta cuando tenía quince años. Mi raza fue ... sometida a la 'Salvación' de Thanos.⠀ ⠀”
Y de no haber sido ﹠̲
> del que pronto se recuperó—. Hay buenos cantantes, pero no creo que haya nadie cómo tú en ningún rincón de la galaxia.
Mirando de reojo la taza escogida. ¿No había otra? Joder.
—He pasado más tiempo fuera de la Tierra que en ella, pero sí, la echo de menos. —arrugó los labios y, por un breve momento, dirigió la mirada al techo de forma inconsciente. No buscaba sino en sus recuerdos, un efímero golpe nostálgico que le sacudió de arriba a abajo, pero >
“ ⠀ ⠀¿La Ciudad del Amor?⠀ ⠀ ”
Preguntaría arrugando con gracia la sonrisa.
“ ⠀ ⠀Suena empalagoso, pero seguro que es bonita.
Cierto. ¿Cómo es tu planeta? Supongo que lo echarás de menos.⠀ ⠀”
Preguntó mientras abría ella misma el cajón de las tazas, ﹠̲
Una sola ceja en alza cómo reacción a esa palabra en concreto. Próxima, ¿eh? Parecía qué Peter no era el único que ya contaba con repetir la escapadita. Eso es que iba por buen camino.
—Solo... no prometo nada. —guiñó, granuja, largarse sin pagar siempre era una buena >
Si bien el rubio no se alejaba de la realidad, Astra mantendría una orgullosa sonrisa de oreja a oreja.
“ ⠀ ⠀¿En la primera cita?⠀ ⠀ ”
Convino elevando melosa una ceja.
“ ⠀ ⠀¿Insinúas que, en las próximas, sí?⠀ ⠀”
Oh, por supuesto dejaría que la ﹠̲
> inmersos en Astra cómo quien ve el nacimiento de una estrella.
—Ya veo, el cotilleo siempre vende, ¿no? Pero, bueno, tampoco creo qué te haga falta montar ninguna movida ajena a tu música para crecer. Tu talento se vale por si solo, el show de antes ha sido la hostia. >