@HEMlCRANEAL — Me pisarías tú a mí, que bailas como un pato mareado.
Suelta una risotada y, antes de llevarse un golpe por sus palabras, se gira para coger dos copas de champán de la primera bandeja que ve pasar a su lado. Le ofrece una, bandera blanca.
@HEMlCRANEAL — Podríamos. Ya sé que no se te da muy bien, pero…
La mira de reojo, y continúa bromeando. No le queda otra que contagiarse de su risa, por una empatía que le crece rápidamente en el pecho. Ellos dos no bailan.
@HEMlCRANEAL — Y yo que estaba dispuesto a sacarte a bailar a ti…
Bromea, claro, fingiendo una afectación que no siente en absoluto. ¿Qué otro motivo iba a tener para querer bailar con ella? Ninguno, claro. Aunque está seguro de que le alegraría la velada a su madre.
@HEMlCRANEAL — Sobrevivirás, «princesa».
Le guiña el ojo y hace referencia a su título con un dardo envenenado de ironía. Curiosamente, cuando Fiona se enfada está más guapa que de costumbre, pero eso a él, por supuesto, ni le va ni le viene.
@HEMlCRANEAL — Porque no me gusta hacerte caso, Fiona. —recalca, como si fuese algo obvio. Una de tantas evidencias que pueden tejer con el hilo de su relación—. Por eso.
@HEMlCRANEAL Sonríe con cierta malicia. Podría, sí. Georgia es guapa, aunque también le parece aburrida, por no hablar de su voz de pito. Y, sopesándolo bien, disfruta mucho más molestando a Fiona, así que no duda en gesticular exageradamente al responder:
— N-o.
@HEMlCRANEAL > le haces de celestina a tus amigas? —pregunta, con una ceja levantada. Es experto en meterse con ella desde la cuna—. Déjame decirte que no es muy propio de ti.
@HEMlCRANEAL Reginald rueda los ojos de vuelta. Conoce a Fiona desde… ¿Siempre? Nació ella y luego él, o él y luego ella, o el momento y el lugar dan lo mismo, porque la desgracia de que sus madres sean íntimas amigas es que les ha tocado criarse el uno en la casa de la otra.
— ¿Ahora >