Me siento ambivalente ante el mundial.
Por un lado, me llena de orgullo mostrarle al mundo nuestra casa, la Ciudad de México, una ciudad que (a pesar de sus carencias) es (en mi opinión) la mejor del mundo: un mosaico extraordinario de cultura, gastronomía, y de gente buena y trabajadora.
Por el otro, siento que haber visto de cerca la organización del mundial, y la actitud predatoria y llanamente abusiva de la FIFA, me enfureció.
Creo que ningún país en vías de desarrollo debería jamás aceptar ser sede de estas sanguijuelas. Son una plaga de vende-espejos que cada cuatro años logra repetir, asombrosamente, la misma estafa.
Le deseo enorme éxito a la selección mexicana. Que nos den grandes alegrías y lleguen lejos 🇲🇽⚽️💕
Al fin comencé a ver la última temporada de The Handmaid’s Tale, ya en el capítulo cinco, y puedo afirmar sin ningún lugar a duda que, si en algo se mantuvo firme, constante y maravillosa, fue en la edición de sonido y la música. Una maravilla de verdad.