Este 14 de diciembre, Tercer Domingo de #Adviento2025, es el llamado domingo de Gaudete, que en latín quiere decir “¡alegraos!”, “¡alégrense!” o “¡estad alegres!”. Con esta oración podemos encender la tercera vela de la corona de Adviento:
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
MONITOR: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
TODOS: Que hizo el cielo y la tierra.
MONITOR: Estamos ya en la tercera semana de Adviento: aumenta nuestra alegría y nuestro júbilo por la venida del Señor Jesús, que está cada vez más cerca de nosotros. Empecemos nuestra oración cantando VEN PRONTO SEÑOR (u otro canto apropiado).
TODOS CANTAN:
1.- ¡Oh Pastor de la Casa de Israel!,
trae a tu pueblo la ansiada salvación.
Verbo Eterno de la boca del Padre,
fuiste anunciado por labios de profeta.
¡VEN PRONTO, SEÑOR!
¡LLEGA, OH SALVADOR! (2v)
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
¡VEN, LIBERADOR!
¡CIELOS, LLOVED VUESTRA JUSTICIA!
¡ÁBRETE, TIERRA,
HAZ GERMINAR AL SALVADOR! (2v)
2.- El clamor de los pueblos se levanta.
Hijo de David, las naciones te esperan.
Queremos la llegada de tu Reino.
Ven a liberar del pecado a los pueblos.
3.- Emmanuel, Salvador de las naciones,
eres esperanza del pueblo peregrino.
Sol naciente, esplendor de la justicia,
Tú nos salvarás con tu brazo poderoso.
MONITOR: Hoy, vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El Señor está más cerca de nosotros y su luz nos ilumina cada vez más. Abramos nuestro corazón, muchas veces oscurecido por las tinieblas del pecado, a la luz admirable del amor de Dios.
LECTOR: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:
«La gente le preguntaba: "Pues ¿qué debemos hacer?". Y él les respondía: "El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, haga lo mismo". Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: "Maestro, ¿qué debemos hacer?"
Él les dijo: "No exijáis más de lo que os está fijado". Preguntáronle también unos soldados: "Y nosotros ¿qué debemos hacer?". Él les dijo: "No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada". Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos diciendo: "Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga". Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva» (Lc 3,10-18).
MONITOR: (Encendido de la vela de la corona correspondiente a la semana)
Cantemos ahora HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA (u otro canto apropiado):
TODOS CANTAN:
(Al inicio de la tercera estrofa del canto, la persona designada previamente enciende la tercera vela)***
HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA
EN LA CORONA DE ADVIENTO,
QUE ARDA NUESTRA ESPERANZA
EN EL CORAZÓN DESPIERTO
Y AL CALOR DE LA MADRE
CAMINEMOS ESTE TIEMPO.
1.- Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene
preparad corazones,
allánense los senderos.
2.- Crecen nuestros anhelos al ver
la segunda llama nacer.
Como dulce rocío vendrá
el Mesías hecho Niño.
3.- Nuestro gozo hoy quiere cantar***
por ver tres luceros brillar
con María esperamos al Niño
con alegría.
MONITOR: Acudamos ahora a Santa María, que colaborando con el Plan del Padre permitió que la luz del Señor ilumine a la humanidad, y pidámosle que siga intercediendo por nosotros en este tiempo de preparación. Entonemos JUNTO A TI, MARÍA (puede ser otro canto u oración mariana):
TODOS CANTAN:
1.- Junto a ti María.
como un niño quiero estar,
tómame en tus brazos
guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques,
que me enseñes a rezar,
hazme transparente,
lléname de paz.
MADRE, MADRE,
MADRE, MADRE.
MADRE, MADRE,
MADRE, MADRE.
2.- Gracias Madre mía
por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes
tan sencillos como Tú.
Gracias Madre mía
por abrir tu corazón,
porque nos congregas
y nos das tu amor.
MONITOR: Elevemos libremente nuestras intenciones a Dios y respondamos a cada una de ellas diciendo: VEN, JESÚS, NO TARDES.
(Peticiones libres)
Oremos:
TODOS: Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Este domingo 7 de diciembre celebramos el Segundo Domingo de Adviento 2025. Vamos a encender la segunda vela de la Corona de Adviento como signo de que seguimos preparándonos para recibir a Jesús con el corazón reconciliado en esta Navidad.
Liturgia para el Segundo Domingo de Adviento 2025:
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
MONITOR: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
TODOS: Que hizo el cielo y la tierra.
MONITOR: El Señor está cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros corazones. En un momento especial de esta Oración, vamos a encender la segunda vela de nuestra corona. Hagamos un momento de silencio para elevar nuestra oración al Señor.
(Momento de silencio)
LECTOR: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas: "En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios" (Lc 3, 1-6).
MONITOR: Debemos preparar el camino del Señor y esto nos exige estar dispuestos interiormente para la venida de Jesús, para que lo recibamos con un corazón reconciliado, cada vez más convertido y transformado, capaz de amar y entregarse a los demás. Hagamos un compromiso concreto que nos ayude esta semana a disponernos mejor para su venida (en silencio cada uno hace su compromiso).
MONITOR: (Encendido de la vela de la corona correspondiente a la semana)
Cantemos ahora HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA (u otro canto apropiado):
TODOS CANTAN: (Al inicio de la segunda estrofa del canto, la persona designada previamente enciende la segunda vela)**
HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA
EN LA CORONA DE ADVIENTO,
QUE ARDA NUESTRA ESPERANZA
EN EL CORAZÓN DESPIERTO
Y AL CALOR DE LA MADRE
CAMINEMOS ESTE TIEMPO.
1. Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene
preparad corazones,
allánense los senderos.
2. Crecen nuestros anhelos al ver**
la segunda llama nacer.
Como dulce rocío
vendrá el Mesías hecho Niño.
MONITOR: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre y respondamos a cada una de ellas diciendo: VEN SEÑOR JESÚS.
LECTOR:
1. Te pedimos, Padre, por las intenciones del Papa Francisco y por toda la Iglesia Católica que se prepara para la venida de tu Hijo, para que siempre tengamos fijos los ojos en Aquél que nos trae la reconciliación.
VEN SEÑOR JESÚS
2. Te rogamos por la paz en el mundo, para que en este tiempo de Adviento se viva con mayor intensidad el amor y la solidaridad.
VEN SEÑOR JESÚS
3. Te pedimos, Padre, por cada uno de nosotros, para que hagamos esfuerzos por caminar al encuentro del Señor Jesús, que es la "Luz del Mundo".
VEN SEÑOR JESÚS
4. Te rogamos también por nuestra familia, para que a ejemplo de la familia de Nazaret vivamos el amor mutuo y nos preparemos para la venida de tu Hijo.
VEN SEÑOR JESÚS
5. Te pedimos que Santa María aliente nuestros pasos en este Adviento, y sea Ella quien nos enseñe a crecer en confianza y esperanza en la venida del Salvador.
VEN SEÑOR JESÚS
(Se pueden añadir otras peticiones libres)
MONITOR: Acudamos a nuestra Madre para que nos obtenga las gracias que necesitamos en este tiempo de preparación, y así recibir a Jesús de la misma manera como Ella lo hizo. Recemos juntos un Avemaría. Terminemos nuestra oración cantando LOS CIELOS Y LA TIERRA (u otro canto apropiado).
TODOS CANTAN:
LOS CIELOS Y LA TIERRA EN TI SE ENCONTRARÁN,
MARÍA, DULCE ABRAZO QUE EL HOMBRE Y DIOS SE DAN.
1. Las viejas profecías que hablaban del Señor nutrían la esperanza de Israel:
la flor que nacería de tierra virginal, un Hijo que sería el Emmanuel.
2. Quien hizo las estrellas al Ángel te envió, que fueras Madre suya te pidió.
Dios Todopoderoso no quiso renunciar al gozo de acunarse en tu querer.
3. Los magos y pastores que fueron al portal hallaron en tus brazos a Jesús.
Sabemos que a tu lado lo vamos a encontrar lo mismo en la alegría que en la Cruz.
MONITOR: Madre de la Esperanza…
TODOS: Ruega por nosotros.
MONITOR: Recemos juntos la siguiente oración:
TODOS: Señor todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta Él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
- Hoy te voy a encender — dijo el cerillo.
La vela, asustada, respondió:
- ¡No! Si me enciendes, me consumiré.
Mis días estarán contados…
El cerillo guardó silencio unos segundos y luego preguntó:
- ¿De verdad quieres pasar toda tu vida así? Dura, fría… y sin haber brillado nunca?
- Pero encenderme duele… y me agotará — susurró la vela.
- Sí, duele.
Y sí, poco a poco te consumirás — dijo el cerillo.
- Pero para eso fuimos creados.
Yo nací para encender, y tú para dar luz.
La vela lo miró conmovida… y justo en el momento en que la flama del cerillo casi se apagaba, dijo:
— Por favor… ¡enciéndeme!
Y así nació la luz.
Brillante. Hermosa.
La flama que iluminó la habitación… porque la vela entendió que su verdadero valor no estaba en permanecer intacta, sino en brillar.
A veces, ser luz duele.
Pero eso lo cambia todo.
A veces, dar lo mejor de uno mismo significa entregar un pedacito del alma.
Porque fuimos creados para brillar.
Para tocar otras vidas.
Para hacer el mundo un poquito menos oscuro.
Muchos no comprendieron y siguen sin comprender este mensaje del Papa Francisco, lo tacharon de "progresista".
Pero esto es Evangelio Puro.
Quien no haya entendido, lea la Parábola del Banquete de Bodas.
Sacerdotes: No pongan filtros en sus parroquias. No pongan Aduanas.
“Detenido por exceso de documento”
El pasado 23 de marzo, en una alcabala ubicada en el estado Portuguesa, un hecho curioso llamó la atención de quienes transitaban por la zona. Un productor agropecuario, dedicado a la elaboración de queso, fue retenido por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) no por carecer de documentos, sino por todo lo contrario.
— “Sargento, aquí está el permiso del INSAI, la guía de movilización del SICA, el registro del vehículo, el RIF, la cédula, la carta de ruta, el certificado de salud, la factura original, el certificado del SADA, el permiso sanitario municipal y hasta la solvencia del consejo comunal”, explicó el productor, mostrando una carpeta tan gruesa como un directorio telefónico.
Ante semejante despliegue de papeles, el sargento, visiblemente confundido, se vio obligado a hacer una llamada:
— “Mi comandante, tenemos una situación aquí… el ciudadano tiene todos los papeles. Repito, todos los papeles. ¿Cómo procedemos?”
Después de varios minutos de deliberación, el productor fue informado que quedaba “retenido por exceso de documentación”, una figura que no aparece en ningún código legal, pero que al parecer aplica cuando un ciudadano demuestra más orden que la propia institución.
Los testigos aseguran que el hombre fue liberado horas después, aunque le recomendaron “no volver tan preparado, porque eso genera sospechas”.
Solo para venezolanos de buen saber:
Ni chingo sopla fogón ni caimán se muere ahogao, muchacho no es gente grande ni chigüire es pescao. No he visto bagre escamoso ni murciegalo esplumao, ni morrocoy pega el brinco ni vuela tragavenao, no hay araguato que duerma con aguacero ventiao. Hay que estar siempre listo como están los boy scao porque al hombre aprevenio no lo agarran descuidao. Pa tené la leña segura tenga su burro amarrao, el que lo tira no pierde, más arriesga el venao, no hay Santa Lucía que valga después de ojo sacao. Zamuro no cae en trampa ni con pisillo ’e venao, grito no mata conejo manque esté bien apuntao. El guineo canta pa’tras, cascabel pica enrrollao, una cosa piensa el burro y otra quien lo lleva arriao, el perro en patio ’e bolas siempre anda atravesao. Hasta la bosta lo embiste al que no sabe de ganao, gallina que duerme en troja la asusta rabipelao. El aporriao de centella sale barajustao en lo que escucha el tronío o si llueve relampaguiao, la soga siempre revienta por el tramo más delgao. ¿Zamuro cuidando carne? eso nunca lo he agüaitao, cuando el mango ’ta bajito no falta el aprovechao. Muchas manos en la olla ponen el caldo morao, chivo que se devuelve al ratico está esnucao, es más fácil para el tigre si encuentra el burro amarrao. En el monte el picure, en la sabana el venao, cunaguaro no llega a tigre manque se mire pintao. Sapo sin agua no canta y si canta es tururiao, salida ’e caballo fino llegada ’e burro cansao, pa' que pide chicharrón el que ya está esdentao. Zamuro come bailando, perro viejo late echao, no se pue calentá topocho en un fogón apagao. Es más fácil atendé loco que un muchacho malcriao; la lapa duerme en la cueva que’l cachicamo ha escarbao, y con la mujer del pendejo se acomoda el avispao. El que nace barrigón ni que lo críen fajao, nunca endereza sus ramas palo que nace doblao. Que un pato gordo volando más vale un perico asao, no se le mira el colmillo a caballo regalao; el que se acuesta con sute siempre amanece cagao. Pavo no corre en lo oscuro ni preña toro capao gallo con frío no canta ni potro corre maniao. De mato no nace caimán ni gavilán de carrao ni de picure chigüire ni de vaca venao; el que pide catalina no le dan queso rallao.
El Cuarto Rey Mago:
Hay una leyenda que sin ser parte de la Revelación, nos enseña lo que Dios espera de nosotros.
Se cuenta que había un cuarto Rey Mago, que también vio brillar la estrella sobre Belén y decidió seguirla.
Como regalo pensaba ofrecerle al Niño un cofre lleno de perlas preciosas.
Sin embargo, en su camino se fue encontrando con diversas personas que iban solicitando de su ayuda.
Este Rey Mago las atendía con alegría y diligencia, e iba dejándoles una perla a cada uno.
Pero eso fue retrasando su llegada y vaciando su cofre.
Encontró muchos pobres, enfermos, encarcelados y miserables, y no podía dejarlos desatendidos.
Se quedaba con ellos el tiempo necesario para aliviarles sus penas y luego procedía su marcha, que nuevamente era interrumpida por otro desvalido.
Sucedió que cuando por fin llegó a Belén, ya no estaban los otros Magos y el Niño había huido con sus padres hacia Egipto, pues el Rey Herodes quería matarlo.
El Rey Mago siguió buscándolo, ya sin la estrella que antes lo guiaba.
Buscó y buscó y buscó...
Y dicen que estuvo más de treinta años recorriendo la tierra, buscando al Niño y ayudando a los necesitados.
Hasta que un día llegó a Jerusalén justo en el momento que la multitud enfurecida pedía la muerte de un pobre hombre.
Mirándolo, reconoció en sus ojos algo familiar.
Entre el dolor, la sangre y el sufrimiento, podía ver en sus ojos el brillo de aquella estrella.
Aquel miserable que estaba siendo ajusticiado era el Niño que por tanto tiempo había buscado.
La tristeza llenó su corazón, ya viejo y cansado por el tiempo.
Aunque aún guardaba una perla en su bolsa, ya era demasiado tarde para ofrecérsela al Niño que ahora, convertido en hombre, colgaba de una Cruz.
Había fallado en su misión. Y sin tener a dónde ir, se quedó en Jerusalén para esperar que llegara su muerte.
Apenas habían pasado tres días cuando una luz aún más brillante que mil estrellas llenó su habitación.
Era el Resucitado que venía a su encuentro.
El Rey Mago, cayendo de rodillas ante Él, tomó la perla que le quedaba y extendió su mano mientras hacía una reverencia.
Jesús le tomó tiernamente y le dijo:
“Tú no fracasaste!
Al contrario, me encontraste durante toda tu vida...
Yo estaba desnudo, y me vestiste.
Yo tuve hambre, y me diste de comer.
Tuve sed y me diste de beber.
Estuve preso, y me visitaste.
Yo estaba en todos esos pobres que atendiste en tu camino.
¡Muchas gracias por tantos regalos de amor!
Ahora estarás conmigo para siempre, pues el cielo es tu recompensa...”
La historia no requiere explicación... nosotros somos el cuarto Rey Mago y Jesús espera que le encontremos en cada persona necesitada que se cruce en nuestro camino.
PENSAMIENTO PARA EL 2025
En mi vida ha habido de todo, pero, sobre todo, mucha espera.
Desde pequeño, estuve convencido de que la vida sería mejor "después".
Pensé que, al convertirme en músico, encontraría la felicidad.
Después, creí que grabar un disco sería el momento en que todo mejoraría.
Me casé, seguro de que, por fin, alcanzaría la plenitud. Pero luego decidí esperar a tener mi propia casa, después a tener hijos, más tarde a que crecieran, y finalmente a jubilarme, siempre convencido de que cada uno de esos deseos sería lo único que me faltaba para ser feliz.
De esta forma, la vida transcurre ante tus ojos, mientras esperas un tren de felicidad que nunca llega.
No me arrepiento de haberme casado ni de haber tenido hijos.
De lo único que me arrepiento es de no haber vivido más intensamente cada uno de esos momentos y de haberme entristecido por cosas insignificantes.
Claro que tuve momentos felices, muchos.
Sin embargo, también me perdí otros tantos por no saber reconocerlos.
Lo que he aprendido después de todos estos años es que la felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, sino cuando aprendemos a disfrutar lo que tenemos. No soñando con el mañana, sino viviendo plenamente el hoy.
Atesora cada instante de tu vida y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido, y baila como si nadie te estuviera mirando.
No hay mejor momento para la felicidad que este mismo instante.
Si no es ahora, ¿cuándo?