Saco la lengua entre jadeos. Aun a pesar de su altura se mantiene sentado por el juego, la colita no se le deja de mover por la emocion.
Ladra antes de dar una vuelta en el sitio y volver a ver el premio.
Se le pegó.
El gran abdomen le cubrió por completo en esa espaldita encorvada, y claro, el bulto de la entrepierna estaba siendo aplastada en contra de ese culo.
Manos acomodo en sus hombros como agarre desde detrás.
〝estamos buscando comida ... ¿No?〞
El mueve la cola con la palabra comida, los canes tienen ese instinto de cuando se les dará de comer. Y espera que sea lo suficientemente buena como para hacerlo.
Y con ese tamaño puede ver que sigue siendo temido en vez de tímido, mas su curiosidad persiste: ¿por que su apariencia no es nada a lo que se imaginaba?
...¿Sabe algunos trucos?
Gesto hace con la mano para indicar que se agache.
Alzó un tanto la cabeza, pero sus ojos bajaron para poder verla. El semblante se oscuro levemente por la sombra del flequillo en esa posición. Orbes complemento fijos estaban en ella.
Si, lo es.
Relajo, regalo ... !!!
Abrió los ojos de par en par, miedo genuino en su rostro acompañado de preocupación. Niega suave pero de manera rápida.
〝¡No, no, no, eso no!〞
¿Cómo pueden ser tan crueles con un perrito tan bueno? Ambas manos rascan sus orejitas ahora, bajando cuidadosamente hasta masajear adversos mofletes.
—Mm... eres Cerberus, ¿no?— pregunta sin detener movimientos. —¿Estás castrado? Debería llevarte al veterinario...
Se posicionó mejor con un leve movimiento para que ella estuviera más cómoda y él igual, también para que no se acabará cayendo.
〝¡Cerberus!〞mueve la cola de un lado a otro por las caricias, y la emoción del rostro no se la quitará nadie. Al igual que a ella si sigue así.