🇧🇷 RICARDO KAKA: "Cuando llegué a Harvard, entré a las clases creyendo que entendía perfectamente los casos. Leía el material, sacaba mis conclusiones y pensaba que tenía todo claro. Pero al sentarme en la sala con más de 80 personas de distintas áreas negocios, medios, entretenimiento, deporte, la discusión empezaba y de inmediato tomaba un rumbo totalmente diferente. Yo me escuchaba por dentro y pensaba: “No sé nada. Lo que yo vi es apenas una fracción de todo esto.”
Ahí comprendí lo que nadie te dice cuando eres deportista de élite, que vivimos en una burbuja donde creemos que ver el juego nos da perspectiva de vida. Pero en Harvard, cada persona aportaba una mirada distinta. Un ejecutivo analizaba el mismo caso desde la estrategia, un profesional de los medios hablaba de narrativa, un emprendedor veía oportunidad… y todos mirábamos el mismo contenido. Ese choque de visiones me abrió la mente de una manera que ningún partido lo hizo.
Esa escuela me obligó a escuchar, a hacer preguntas y a aceptar que mi experiencia no me convertía en experto. Me enseñó que el talento te lleva lejos, pero la humildad intelectual te permite crecer. Romper el ego dolió, pero también me abrió un mundo que nunca habría visto desde la cancha."
Esta es una foto de Messi a sus 20 años en 2007 alzando a un niño recién nacido: Lamine Yamal.
La foto ocurrió en 2007. La UNICEF hizo una rifa para tomarse una foto con un jugador del Barcelona en el barrio Roca Fonda, en Mataró, y se la ganó la familia de Lamine.
Y por eso Messi, llegó hace 19 años al Camp Nou a tomarse fotos con un niño dentro de una bañera.
La foto la tomó Joan Monfort, un fotógrafo freelance de la Agencia AP. Dijo en una entrevista con The Athletic que el momento fue díficil: Messi era muy tímido y no sabía como alzar a Lamine.
Este momento es simbólico: es ver al mejor jugador de la historia, todavía sin serlo, bautizando al que sería su relevo generacional 20 años despues. Y en el Camp Nou.
¿Qué probabilidad había?
La misma de que el último partido de Messi en un Mundial fuera en una final contra ese bebe inofensivo.
No solo en la vida, sino en el fútbol, tiene que haber algo más.