El diablo no pudo alcanzarme. Entonces me obligó a ver cómo todos me dicen que soy una mujer increíble con un corazón hermoso y aun así nunca nadie decide quedarse.
La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.