De vez en cuando pónganse en el lugar del otro y entiendan que lo que para ustedes no tiene ninguna importancia, al otro le puede doler un montón y eso no significa que esté exagerando. Empatía se llama.
Todos estamos recuperándonos de algo que no le contamos a nadie. Siéntete orgulloso de cada pequeño paso que estás dando. Sigue así: tú puedes. No dudes, confía.
Imagínate estar hablando mal de mí:
Pero yo no te odio. No te guardo ninguna emoción. No tengo ningún motivo para compararme contigo.
Y con toda honestidad...
No quisiera tener tu vida.