Hay hombres a quienes conocemos demasiado y, precisamente por eso, no conocemos en absoluto.
A Lionel Messi lo hemos visto durante más de veinte años. Conocemos sus goles, sus títulos, sus derrotas. Pero quizá nunca habíamos conocido tanto al hombre como en la carta que escribió tras la muerte de su padre.
"Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido".
Ahí desaparece Messi. Queda Lionel.
Y aparece una frase que permite asomarse a toda una vida: "Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios".
Jorge Messi estaba siempre. Lo llevaba a entrenar después de trabajar, no faltaba a sus partidos, lo acompañó desde Rosario hasta Barcelona y terminó siendo padre, amigo y representante. Pero aparentemente no era un hombre pródigo en elogios.
Quizá allí pueda encontrarse una de las claves del carácter de Lionel. No podemos saberlo con certeza, pero resulta difícil no preguntarse cuánto de aquella extraordinaria necesidad de superarse nació del niño que deseaba demostrarle algo al padre que miraba desde afuera.
Porque después ocurrió algo extraordinario.
El mundo entero comenzó a aplaudirlo, pero Messi siguió esperando la aprobación de aquel hombre.
Durante el último Mundial, cuenta que después de cada partido esperaba el mensaje de su padre. Millones podían escribirle, miles podían gritar su nombre en el estadio, pero él esperaba un mensaje.
El de papá.
Ahí está probablemente el Messi más humano.
Podemos crecer, tener hijos, dinero, prestigio; pero frente a nuestros padres alguna parte de nosotros continúa siendo niño.
Por eso resulta tan poderosa otra frase de la carta: "Yo solo jugaba al fútbol".
El mundo convirtió aquello en récords, Balones de Oro, millones de dólares y discusiones sobre quién era el mejor de la historia.
Para él, en algún lugar profundo, quizá continuaba siendo algo mucho más sencillo: el hijo jugaba y el padre miraba.
Hasta que un día el padre dejó de mirar.
Ahora Messi dice que no sabe cuánto tiempo más continuará jugando. Tal vez porque algo del sentido original del juego también se fue con Jorge.
Y entonces ocurre la última transformación: Lionel habla de sus propios hijos y promete educarlos como su padre lo educó a él.
El hijo comprende finalmente que le corresponde ocupar el lugar del padre.
Tal vez esa sea nuestra pequeña victoria contra la muerte: terminamos convirtiéndonos en aquello bueno que dejaron en nosotros quienes se fueron.
Messi termina su carta con apenas tres palabras: "Te amo, pa".
Durante veinte años intentamos conocer a Messi mirando sus pies.
Quizá había que esperar este momento para comprenderlo.
Detrás del campeón, del mito y del hombre admirado por millones, seguía viviendo aquel niño de Rosario que terminaba un partido, buscaba su teléfono..y esperaba el mensaje de su padre.
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
Zinedine Zidane on 🇦🇷 Argentina eliminating Egypt and reaching the World Cup quarter-finals after an incredible comeback from 0-2 under Lionel Messi’s leadership:
🗣️ “This is what legends do. When Argentina were 2-0 down, when the world thought they were finished, they found something inside themselves that only great teams possess. They showed heart, character, and the mentality of champions. They refused to accept defeat.”
“Lionel Messi once again showed why he is a player from another level. Leadership is not only about scoring goals—it is about inspiring belief when everything looks impossible. His presence, his mentality, and his ability to lift his teammates changed the entire game. Argentina followed their captain into battle, and they created a night they will never forget.”
“Egypt deserve enormous respect. They pushed Argentina to their absolute limit and showed incredible courage. But this is the cruelty and beauty of football. One moment can decide everything, and Argentina found those moments when their backs were against the wall.”
“Coming back from 0-2 in a World Cup knockout match is not just a victory—it is a statement. Argentina have shown the world that champions are not the teams that never suffer; they are the teams that suffer, fight, and rise again. Tonight belongs to Messi, to Argentina, and to a team that refused to let their dream die.”
Que inveja da Argentina.
Os hermanos têm um gênio, que veste a camisa com raça e amor, e carrega o time rumo às glórias.
- Perdeu o pênalti? Não importa, o jogo não acabou.
- Perdendo de 2 a 0? Não importa, o jogo não acabou.
Enquanto ele veste a camisa do seu país, ele se entrega. E entrega.
Entregou mais um gol, uma assistência e uma classificação histórica, que será lembrada eternamente.
Resta reverenciar. Resta admitir. Resta aceitar.
A Argentina tem um gênio absolutamente gigantesco.
Lionel Messi: graças a Deus eu vi jogar.
El DT de Egipto, Hossam Hassan, ondeaba la bandera palestina en el Mundial y saludaba a Gaza.
Pero Egipto mantiene cerrado el paso de Rafah y no acepta el ingreso de palestinos.
Show, demagogia, cinismo, y al fin; derrota deportiva.
#HossamHassan#Egipto#Mundial2026